lunes, 7 de septiembre de 2009

Sobre ayuda con investigaciones y tesis de pre-grado

Durante las últimas semanas he recibido muchas solicitudes para hacer comentarios a propuestas de investigación y tesis de pre-grado por parte de estudiantes y egresados de economía de varias universidades del país. Quiero agradecer en primer lugar la confianza de todas las personas que me enviaron sus textos y espero que mis comentarios hayan sido útiles. Como es probable que la tendencia siga, solo quiero aprovechar este post para hacer algunas precisiones para que potencialmente estén interesados en enviarme sus textos:

a) Como comprenderán, el tiempo es un bien escaso. Si me envían algo que quieran que comente, es más probable que pueda ser de ayuda si el texto se me envía con anticipación.

b) Es más probable que sea de ayuda si el texto es sobre algún tema de microeconomía aplicada que requiera el uso de bases de datos (en especial encuestas de hogares), en especial en temas relacionados con pobreza, discriminación, desigualdad, evaluación de programas, economía laboral, economía de la salud (en particular desnutrición), economía del desarrollo, economía política y en general métodos microeconométricos aplicados.

c) Estoy más familiarizado con métodos econométricos para datos de sección cruzada y datos de panel que los de series de tiempo, por lo que no creo ser muy útil si el texto se basa en estos últimos.

d) En general, por razones de tiempo y equidad, trato de dar prioridad a la gente de universidades públicas, en especial mi alma mater.

e) Tengo especial interés en temas de ciencia política (mis campos de especialización en el doctorado son desarrollo internacional y economía política), sobre todo si implican el uso de métodos econométricos. Con gusto leeré textos de estudiantes de ciencia política, de pre-grado y post-grado, que vayan en esta dirección.

Algunos comentarios adicionales en función a mi experiencia reciente con solicitudes de ayuda:

a) No es una buena señal enviar un mail pidiendo sugerencias de temas por investigar. Por lo menos hay que darse el trabajo de identificar el nicho de investigación que uno quiere explotar.

b) A pesar de que soy consciente de que en ciertos lugares es difícil el acceso a bibliografía especializada, no me es posible responder a pedidos tipo: “puedes enviarme este listado de papers que necesito para mi bibliografía”. Como comprenderán, el costo de oportunidad es alto por acá y no puedo dedicarle tiempo a ese tipo de solicitudes. Espero comprendan.

c) Es de mucha utilidad si el interesado especifica con exactitud sobre qué aspecto de su diseño de investigación necesita comentarios. Esto es especialmente relevante si los textos son largos.

Para terminar solo quiero decir que me interesa apoyar en lo que pueda a la gente interesada en iniciarse en esto de la investigación, en especial si viene –como fue mi caso- de entornos en donde no existen recursos humanos y materiales para hacerlo. Pero en contrapartida, creo que uno espera ver genuino interés y esfuerzo por hacer un trabajo serio. Si esta última condición existe, encantado en ayudar.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Autobiografías de economistas disidentes: Nicholas Georgescu-Roegen

Ayer publiqué un post sugiriendo evitar la lectura de economistas marginales, pensando especialmente en estudiantes de pre-grado interesados en seguir estudios de post-grado en el exterior. Con este post quiero iniciar una nueva sección en donde colgaré textos autobiográficos sobre economistas que no forman o formaron parte de la corriente principal.

Tengo el hobby de leer las biografías de autores que me llaman la atención porque tengo la impresión que es una buena forma de entender las motivaciones que llevaron a un autor determinado a interesarse por sus temas de estudio y entender un poco el contexto que este enfrentó a la hora de desarrollar su trabajo académico. En lo particular me funcionó durante el pre-grado para desarrollar cierta cultura económica.

Hoy comparto la autobiografía de Nicholas Georgescu-Roegen, uno de los padres de lo que se conoce como la “economía ecológica”. Fue discípulo de Schumpeter durante una estancia en Harvard y luego profesor de la Vanderbilt University , en donde tuvo entre sus alumnos a peruanos como Adolfo Figueroa y Jorge Osorio. De hecho su influencia es notable en los trabajos sobre economía peruana del primero. Un artículo suyo en el Oxford Economic Papers sobre mercados laborales en economías sobrepobladas me fue sumamente útil cuando andaba metido en el tema.

Para mas referencias, ver:

http://homepage.newschool.edu/het//profiles/georgescu.htm

Autobiografia de Nicholas Georgescu-Roegen height="500" width="100%" > value="http://d.scribd.com/ScribdViewer.swf?document_id=19453848&access_key=key-7x5vphkanw1nmbbtkdw&page=1&version=1&viewMode=">

sábado, 5 de septiembre de 2009

San Marcos y los economistas disidentes

La última vez que estuve en Lima di una charla en mi alma mater sobre investigación económica. Una de las cosas que me llamaron la atención es esta suerte de predilección de una parte de los profesores de la facultad de economía de San Marcos por referirse a autores “alternativos” dentro la ciencia económica. Por ejemplo, me enteré que los profesores se juntaban en un taller para discutir un libro de Anwar Shaikh, quien estuvo de visita dando un seminario hace poco.

El asunto es que uno de los “consejos” que sugerí a los estudiantes en mi exposición era no perder el tiempo en literatura marginal dentro de la profesión, que deberían enfocarse en aprender y dominar los enfoques más importantes dentro de lo que se conoce como el “mainstream”. La razón es bastante simple: hay mucho que aprender de la literatura predominante en la academia que enfocarse en autores marginales no tiene un pay-off muy alto, sobre todo si la intención es seguir estudios de postgrado en el exterior. Así, al menos el objetivo sea hacer un doctorado en alguno de estos programas alternativos como el de la New York School for Social Research (rankeada muy bajo entre los departamentos de economía), no tiene mucho sentido gastar energía en ello. Una vez con postgrado en la mano, supongo que uno puede leer lo que le dé la gana, pero antes de ello el costo de oportunidad de leer a los marginales de la profesión es alto.

En lo personal, no conozco la obra de Shaikh y para ser sinceros siento que no me pierdo nada con ello. Diferente sería el caso si es que desconociera los producido por gente como Acemoglu o Persson que están moviendo la frontera en la literatura de economia política, o los trabajos de Duflo y Banerjee quienes hacen lo mismo en la literatura de desarrollo económico, o los de Imbens y Heckman en econometría, y así los trabajos producidos por muchos autores importantes que forman parte del maistream.

Ahora, también es cierto que hay marginales y marginales. Si uno lee a autores marginales que publican en journals como el Review of Radical Political Economics, entonces me parece que mi consejo es válido. Pero hay disidentes que publican en journals de prestigio en la profesión y enseñan en universidades reconocidas, como Roemer, Marglin, Bowles o Bardhan, gente que es critica al mainstream pero que son rigurosos y analíticamente solventes en su producción académica.

Ese fue el sentido de mi comentario aquella vez. Supongo a que a muchos en el auditorio no les gusto, pero era previsible. Y es que hay una tradición muy fuerte en San Marcos, y me parece que en el Perú en general, de enseñar a los estudiantes a desconfiar de la teoría estándar aun cuando estos recién se están familiarizando con ella. Me parece una práctica arriesgada y deshonesta en no pocos casos, pues no es poco común que detrás de aquello estén las limitaciones del profesor para comprender realmente las implicancias de la teoría economica dominante.

Con esto no quiero decir que no tiene valor leer a disidentes. Me parece que es solo es un asunto de énfasis. Si un estudiante interesado en hacer estudios de postgrado en el exterior se dedica a leer a Marglin o Shaikh todo el día, tendría mis dudas sobre si ello es una buena estrategia. Pero si lee a estos autores en su tiempo libre o en la combi mientras anda con su Mas-Colell o su Wooldridge en la biblioteca, supongo que la cosa es distinta.

Solo un consejo, salvo mejor parecer.

¡De vuelta!

Después de más de un mes de ausencia (salvo algún par de rebotes), estoy de vuelta para volver a perder el tiempo en este hobby caro que es tener un blog. Pero bueno, se extraña esto, sobre todo ahora que ya la casa está más ordenada y las cosas con la universidad mejor organizadas. Además, una gripe que contraje en Lima por fin terminó por ceder. Otra vez las cosas están en su equilibrio.

Los dejo con una canción de León Gieco que escuché mucho estas últimas semanas y un post sobre Chávez.

Hugo Chávez: La persona versus el personaje

Me llega por facebook una invitación para participar en una marcha en contra Hugo Chávez. El texto de la misma dice lo siguiente:

“Me animé a lanzar esta invitación porque Chávez es una amenaza contra Sudamérica entera. En mi opinión, su locura nos va a llevar a una Primera Guerra Sudamericana. Cuenta con dos títeres que amenazan no sólo la seguridad de Colombia, sino la nuestra también: Bolivia y Ecuador. Y hay un Chile muy interesado en que esto suceda. No se trata, sólo, de la solidaridad con el pueblo colombiano; se trata de la solidaridad con los pueblos venezolano (atrapados por este loco) e, incluso, del ecuatoriano y boliviano, atrapados, también, por otros dos dementes. Hay que movilizarnos. Espero encontrarlos allí, a las 12 del día, éste viernes, en el Ovalo de Miraflores.”

De un tiempo a esta parte se ha vuelto lugar común en el Perú caer en una suerte de reduccionismo ideológico, misma película de vaqueros en donde solo hay buenos y malos. El gran problema es que este tipo de reduccionismo se encuentra en todos lados, en la izquierda que encuentra un plan maquiavélico de Garcia en sus artículos sobre el Perro del Hortelano, o en la derecha conservadora que mira a las ONG como agitadoras y/o manipuladoras del movimiento indígena. Cuando no hay capacidad de ver los matices, los grises y no solo los blancos y negros, no queda mucho espacio para el dialogo y la generación de consensos.

Una consecuencia de aquello es la incapacidad de ver al otro en su real dimensión. Por un lado se suele obviar que en política importan más grupos con intereses específicos que un individuo en particular y por otro se demoniza al individuo, quedándose con una imagen grotesca del mismo. Así por ejemplo, el problema es García y se olvida que existen un conjunto de grupos de interés que están detrás de él, ya sea a favor o en contra de sus decisiones de política, los cuales imponen restricciones a su accionar. Por otro lado, García o Chávez son casi como seres malignos, “dementes” o “locos” que tienen atrapados a sus pobres pueblos, como si fuesen sus características personales extremamente importantes desde el punto de vista político.

Por suerte, la realidad suele ser más compleja de lo que este tipo de lógica simplificadora sugiere. Cada vez que me encuentro con este tipo de argumentos en contra de Chávez, recuerdo aquella vez que tuve la oportunidad de charlar por unos minutos con él durante la cumbre de las Americas de Monterrey, allá a principios del 2004. Yo estaba allí porque había ganado un concurso de ensayos de la OEA y el premio consistía en participar como invitado especial en la cumbre. En uno de los tantos breaks durante la cumbre, me acerque a él con otro de los ganadores del concurso. Yo me esperaba un tipo vertical y acostumbrado a las jerarquías, dada su carrera militar. Nos causó sorpresa encontrarnos con un tipo sencillo, sin poses, amable y cordial, que se dio tiempo para charlar con un par de estudiantes en medio de tanta gente poderosa. Paso buen tiempo halagando la comida peruana, las maravillas del Peru y hablando de la belleza de la mujer venezolana. No hablo de política, cosa que a nosotros tampoco nos interesaba mucho. Después de todo, esto era un break de una cumbre política. Era un tipo que hablaba con todo aquel que se le acercara.

Al día siguiente, en otro break, me lo volví a topar en una circunstancia curiosa. Había terminado una sesión larga, y corrí a los servicios higiénicos. De pronto, termine en una cola en la cual estaban por lo menos 3 presidentes de la región, haciendo una fila india para usar los urinarios. En eso entra Chávez, se sorprende con la longitud de la cola y suelta un epa y una carcajada, la cual es compartida por todos los presentes. La persona que estaba antes que él le ofrece cederle su lugar, a lo cual Chávez responde: “Oiga, ¡aquí en el baño no hay presidentes! “. Toda la gente se empezó a reír. Chávez hizo su cola, como todos, en el único lugar en donde parece que no funcionan las jerarquías y el poder no importa: el baño.

Distinta sensación me dejó Lula. Obrero, líder sindical y socialista, pero distante, parco y hasta sobrado. Recuerdo que una persona pretendió acercársele durante uno de los breaks, pero él le hizo una seña para que no lo hiciese. El estaba solo frente a una mesa de bocaditos. Supongo que no quería ser molestado mientras se servía algo de la mesa, pero notar ello me dejó mala espina. Al día siguiente nos acercamos, le hicimos algunas preguntas sobre Brasil, pero el solo respondía parcamente. Nos tomamos una foto con él y nos fuimos con algo de desazón.

A mi vuelta de Monterrey, le comente mi experiencia con Chávez a un funcionario del Banco Mundial que trabajaba en la oficina del Banco en Venezuela, a quien tuve la suerte de conocer cuando estaba en Voces Nuevas, un proyecto de la oficina subregional andina del Banco con jóvenes. El me confirmó las impresiones que tuve de Chávez, en el sentido de que era un tipo diferente ante el gran público que en privado.

Allí entendí algo que el profesor Adolfo Figueroa solía decir en clase: no hay que confundir a la persona con el personaje. Figueroa criticaba implícitamente a algunas versiones vulgares del marxismo que tendían a demonizar a los capitalistas caracterizándolos como seres malvados y crueles, cuando en su entender solo cumplían el rol que les correspondía en una sociedad capitalista. Figueroa solía decir que los capitalistas no tenían nada personal con los trabajadores, podían ser hasta los padrinos de los hijos de estos últimos, pero eso no cambia en nada la naturaleza de la explotación en el sistema capitalista. Al final los capitalistas solo actuaban según las reglas del capitalismo. Actuaban según el personaje que les había tocado representar.

Desde entonces, cada vez que por casualidad veo en las noticias algún discurso de Chávez, no puedo evitar pensar que es el personaje el que está hablando. Y ciertamente, el personaje cae mal por muchas razones, tanto que un rey término mandándolo a callar. Por eso, más que demonizar a Chávez, creo que lo que corresponde es cuestionar los resultados de sus políticas, como alguna vez lo he hecho en el pasado. No tengo nada personal contra Chávez, por el contrario el tipo me cayó muy bien. Creo que haríamos bien si dejamos de pensar que el problema son las personas como Chávez y García, y entendemos que lo que observamos son solo personajes, producto de la dinámica política concreta que enfrentan. Ni demonios ni santos.

Habiendo sido tildado de neoliberal innumerables veces, dudo mucho que alguien me crea un defensor de Chávez (y mucho menos de su socialismo del siglo XXI) por lo aquí escrito. Pero ante tanto reduccionismo con el que uno se encuentra por ahí, me provocó contar mi experiencia con la persona de marras. Del personaje ya se ha escrito demasiado.

viernes, 28 de agosto de 2009

Melodía política: “Los Ríos” de Omar Camino

Escuche esta canción por primera vez cuando me conseguí un álbum de trovadores peruanos llamado “Trovadurias”, hace un tiempo atras. Hoy que celebramos los 6 años de la entrega del informe final de la CVR, la he estado escuchando casi todo el día. Para no olvidar.

Los Ríos

Han pasado algunos años

hay memoria para el dolor

el estruendo de los disparos

que alcanzaron el corazón


Esos ríos traían sangre

y en el Ande roja flameo

la bandera mientras que el pueblo

hay solito se desangro


Sierra, Sombra, Hija del Sol

como puedes tanto dolor

se oyen los temblores, los cerrojos

golpe de puertas, un disparo, un grito

ha caído otra india muerta


Para ver el sol, para ver los ríos

para ver el sol, para ver los ríos

para ver los ríos con agua clara de lluvia

para ver los ríos con agua clara de lluvia

urgente saber la verdad tan cruda

urgente saber la verdad que cura

para ver los ríos con agua clara de lluvia

para ver los ríos con agua clara de lluvia

para ver, para ver, para ver, para ver

al hermano florecer


Arribaron viles comandos

y en el nombre de la nación

les sumaron mas inocentes

a los muertos por el terror


Quien repone la vida trunca

quien explica la sin razón

quien devuelve al hijo perdido

vi que un sinchi se lo llevo


Pachamama cuídamelos

tu bien sabes de mi dolor

19 campesinos frente a 20 soldados

oyen los rastrillos paraditos, sufren callados


Para ver el sol, para ver los ríos

para ver el sol, para ver los ríos

para ver los ríos con agua clara de lluvia

para ver los ríos con agua clara de lluvia

urgente saber la verdad tan cruda

urgente saber la verdad que cura

para ver los ríos con agua clara de lluvia

para ver los ríos con agua clara de lluvia

para ver, para ver, para ver, para ver

al hermano florecer


viernes, 21 de agosto de 2009

Último número del American Economic Journal: Microeconomics

El último número del AEJ: Microeconomics trae un especial sobre neuroeconomía. Hay que tener subscripción para acceder a los artículos.


American Economic Journal: Microeconomics

Vol. 1, Issue 2
August 2009
View Full Issue or Electronic Table of Contents:
Note: ETOC titles link to the abstract and tools page for that article; alternatively, click on the Members or Non-Members link for direct access to the full-text pdf.

Front Matter (pp: i - ii)
Members Access -- Non-Members Access
On the Potential of Neuroeconomics: A Critical (but Hopeful) Appraisal (pp: 1 - 41)
B. Douglas Bernheim
Members Access -- Non-Members Access
A Comment on Bernheim's Appraisal of Neuroeconomics (pp: 42 - 47)
Faruk Gul and Wolfgang Pesendorfer
Members Access -- Non-Members Access
Is There a Method of Neuroeconomics? (pp: 48 - 59)
Aldo Rustichini
Members Access -- Non-Members Access
Neuroeconomics: A Comment on Bernheim (pp: 60 - 67)
Joel Sobel
Members Access -- Non-Members Access
Sniping and Squatting in Auction Markets (pp: 68 - 94)
Jeffrey C. Ely and Tanjim Hossain
Members Access -- Non-Members Access
Assignment Messages and Exchanges (pp: 95 - 113)
Paul Milgrom
Members Access -- Non-Members Access
Trading in Networks: A Normal Form Game Experiment (pp: 114 - 32)
Douglas M. Gale and Shachar Kariv
Members Access -- Non-Members Access
Incentive Reversal (pp: 133 - 47)
Eyal Winter
Members Access -- Non-Members Access
A "Dual Self" Representation for Stochastic Temptation (pp: 148 - 67)
Kalyan Chatterjee and R. Vijay Krishna
Members Access -- Non-Members Access
Dynamic Revenue Maximization with Heterogeneous Objects: A Mechanism Design Approach (pp: 168 - 98)
Alex Gershkov and Benny Moldovanu
Members Access -- Non-Members Access
Market Culture: How Rules Governing Exploding Offers Affect Market Performance (pp: 199 - 219)
Muriel Niederle and Alvin E. Roth
Members Access -- Non-Members Access
Corruptible Advice (pp: 220 - 42)
Erik Durbin and Ganesh Iyer
Members Access -- Non-Members Access

sábado, 15 de agosto de 2009

Curso "Experimental Economics" de la AEA

Aqui comparto los videos del curso de economia experimental dictados en la ultima reunion de la American Economic Association. Espero sean de utilidad.

Parte I


Parte II


Parte III


Parte IV

jueves, 13 de agosto de 2009

Concurso de ensayos sobre temas distributivos del CEDLAS de la Universidad Nacional de la Plata

Un amigo me envía esta convocatoria para un concurso de ensayos sobre estudios distributivos organizado por el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de la Plata (CEDLAS-UNLP). Para quienes no estén al tanto, el CEDLAS-UNLP es el centro de investigación más importante de la región en estos temas y tiene, entre otras cosas, un proyecto con el Banco Mundial para monitorear las estadísticas distributivas de los países de la región. Es además una muy buena alternativa de postgrado para quienes tengan inclinaciones sobre estos temas. Más información pueden encontrar en su página web.

http://www.depeco.econo.unlp.edu.ar/cedlas/

Afiche Concurso Cedlas a4111

Concurso CEDLAS_Bases11

miércoles, 29 de julio de 2009

Un comercial y regreso

“Everybody needs some time...on their own” dice una cancion de los Guns N’ Roses. Creo que me toca ahora tomarme un break del blog por algunas semanas mientras me organizo mejor con mis responsabilidades académicas y con mis asuntos personales ahora que estoy por empezar un nuevo semestre académico. Me servirá este break de paso para re-pensar el blog e incluir algunas nuevas secciones, revisar que he estado haciendo bien y evaluar en que se podría mejorar. También para explorar la posibilidad de incorporar material más visual, algo así como un Henry Spencer para nerds. Ideas hay varias, pero antes de eso hay que ordenar un poco la casa por dentro. A todos los que leen este humilde y algo desprolijo blog las gracias y la promesa de volver más temprano que tarde.

Los dejo con una versión de Daniel F de una canción de Silvio Rodríguez.

Saludos desde California.

domingo, 26 de julio de 2009

Repensando el rol de las elites: una mirada a la historia

En el Perú, las ciencias sociales han estado tradicionalmente dominadas por enfoques de orientación marxista y estructuralista-dependentista. Decir esto no es ninguna novedad. El que esto sea así no es malo per se en tanto estas aproximaciones constituyan un programa de investigación progresivo en el sentido de Lakatos, con proposiciones testeables que son corroboradas empíricamente por la evidencia y con teorías capaces de generar hipótesis sugerentes respecto a la dinámica de la sociedad peruana.

Lamentablemente, ello no es así. Buena parte de las ciencias sociales en el país sigue atrapada en aproximaciones de esta naturaleza que poco tienen de científico y que se aproximan más al psicoanálisis, la alquimia y a la astrología que a las ciencias sociales “duras” como la economía o a ciertos sectores de avanzada dentro de la ciencia política y la sociología. En el peor de los casos, no hay investigación alguna y lo que tenemos es puro ejercicio de exegesis de algún texto sagrado, cuando no la simple adopción de alguna ideología radical. Se renuncia a la investigación y se da paso al acto de fe, a la búsqueda de la mejor interpretación del gran libro. Se renuncia a pensar.

Una de las áreas en donde esto se hace más patente en los estudios históricos. Se toma algún marco interpretativo general, y después de eso el resto es ajustar los hechos a la teoría. En el caso peruano, esto ha sido particularmente interesante cuando se ha evaluado el rol de las elites. Para buena parte de la historiografía, las elites han sido las grandes responsables de nuestros problemas de atraso. Uno de los trabajos que contribuyo fundamentalmente a caracterizar a las elites de ese modo es el libro del intelectual francés Francois Bourricaud. Para Bourricaud (y para muchos que lo siguieron después) la elite no eran más que un reducido grupo social carente de proyecto nacional, subordinada al capital extranjero, con valores marcadamente anacrónicos e irracionales desde un punto de vista económico, y que además se caracterizaba ser muy racista y excluyente (ver este trabajo colectivo sobre el tema). Esta visión es la que predomina en el sentido común y es la que el SUTEP se encarga de reproducir todos los días en el sistema de educación pública.

Por suerte, esta visión empezó a ser cuestionada hace ya un tiempo atrás, aunque no lo suficiente como para ser desplazada del sentido común de la gente, en especial de los no iniciados en temas históricos (en particular los periodistas). Desde un tiempo a esta parte, investigadores extranjeros como Paul Gootenberg, Nils Jacobsen y nacionales radicados afuera como Alfonso Quiroz han venido desmontando los lugares comunes establecidos por los dependentistas, en particular ofreciendo una interpretación más balanceada respecto a las virtudes y los errores de las elites. Así por ejemplo, Quiroz tiene un artículo publicado en el Journal of Latin American Studies (edicion de Mayo de 1988) en donde discute el comportamiento de la elite en relación a la diversificación financiera durante el periodo posterior a la guerra con Chile, conocido en la literatura peruana como la “República Aristocrática”. De acuerdo con este autor:

“For the case of Peru there is considerable evidence to support the view that the elite managed quite rationally to finance and promote business considering the economic constraints they faced such as war destruction, foreign competition in the export sector, decline in export prices and the scarcity of venture capital. Qualitative evidence can be quoted to start refuting the idea of an irrational elite. To begin with, leading sectors of the elite had a strong desire to modernise and make more efficient the Peruvian economic base. The concept of 'development' at the time, although basically devoid of notions of income distribution and social welfare, followed nevertheless contemporary capitalist prescriptions: the rationale of generous liberal incentives for capital investment, accumulation and profits to permit the exploitation of natural resources and the expansion of the domestic market.”

Tambien:

“The principal means considered by elite representatives for maximising economic activities were: the liberalisation of state patri- monial prerogatives, the attraction of foreign capital, increased mechan- isation of agrarian and mining activities, the improvement of infra- structure (railways, roads, urbanisation works), huge irrigation projects and the immigration of Europeans, preferably Anglo-Saxons. Definitely the elite was not lacking developmental projects.”

“On a second level of priority, economic policy-makers favoured the mobilisation of traditional properties belonging to the Church, Indian communities and old fashioned rentiers. Monetary expansion in the provinces was sought. Likewise, as immigration efforts failed (instead of German and British immigrants, arrivals consisted of the inevitable Italians and the undesired Asiatics), the integration of the secluded, indigenous population into the national labour force was practised. Communal land ownership pervasive in the highlands was considered 'incompatible with a civilised and progressive life'. The bearer of this opinion, Manuel Vicente Villaran, was a progressive civilista, positivist university professor at Law, who later became Minister of Justice, director and chairman of the Banco del Peru y Londres. He was related by family ties to the coastal cotton export interests of the Sociedad Agricola Cachipampa. Villaran nevertheless recognised that the 'positive' efforts to legislate the suppression of communal property could do little to mobilise rural property in the Peruvian highlands. The independent farmers would not benefit from the process of privatisation of communal properties but rather 'feudalistic' hacendados. Therefore, more economic development was needed before legally dealing with Indian communal lands. Clearly this is a good example of a sound and pragmatic economic argumentation.”

Esta idea de una elite más progresista y menos conservadora puede encontrarse también en el plano social. Un excelente estudio de Carlos Contreras (incluido en su libro “El Aprendizaje del Capitalismo") discute la actuación de la elite civilista en la expansión de la educación pública en las zonas más pobres del país a principios del siglo pasado. De acuerdo con el autor, la educación fue pensada como una estrategia de “inclusión” para la mayoría indígena, dedicada fundamentalmente a actividades de auto-subsistencia. Este programa implicaba extender la acción estatal hacia las zonas rurales, tarea nada sencilla dada la difícil geografía y los pobres sistemas de comunicación existentes en la época. Influidos por el positivismo, los civilistas levantaron un censo escolar en 1902 como primer paso para el desarrollo de su programa. A pesar de las limitaciones fiscales producto de la derrota con Chile, se dispuso la educación elemental gratuita, se invirtió en la compra de insumos educativos (carpetas, pizarras, etc.), se encargo el diseño y la producción de libros de texto y se fundaron escuelas para entrenar maestros para ser enviados al campo.

Lo interesante del proyecto civilista es que fue sin duda muy progresista. El presupuesto público asignado al Ministerio de Justicia, Culto, Instrucción y Beneficencia se multiplico por 16 veces entre 1900 y 1929, y en términos relativos paso a representar el 16.2% del total del presupuesto hacia 1931 (10.6 en 1900). Además, la estrategia civilista se concentró en los departamentos más pobres de la sierra, en donde el crecimiento de la población escolar en primaria fue de 2.75 veces entre 1902 y 1920 (frente a un 1.64 en la costa). Este sesgo pro-pobre de la política educativa cambiaria con la llegada de Leguía al poder, siendo ahora la prioridad los sectores urbanos que servían de clientela política al dictador.

Es interesante notar que los civilistas llevaron a cabo su programa aun en contra de la oposición de la elite gamonal de la sierra, la cual veía en este programa una potencial amenaza a su rol hegemónico en la sociedad rural. El estudio de Contreras discute también como esta ofensiva civilista (complementada luego con el programa indigenista) efectivamente provoco transformaciones en la sociedad rural. Sería interesante estudiar el tema con más profundidad, en particular hasta que punto fueron los civilistas los “redentores” de los indígenas en el Perú y no Velasco como usualmente se cree. Tal vez, luego de décadas de transformaciones en la sociedad rural debida la universalización de la educación, la reforma agraria solo fue el punto final de la eliminación de las relaciones serviles en el campo. Un tema para estudiar.

Para terminar, me parece importante difundir y discutir las nuevas aproximaciones históricas post-dependentistas. Ahora que nos acercamos a la celebración de la independencia, no estaría mal revisar nuestro sentido común respecto al significado de esta. Lecturas como las de Bonilla y Spalding sobre el punto (ver este post del Morsa) podrían matizarse con estudios como el de Quiroz, publicado en un libro editado por Leandro Prado de la Escosura en 1993. Por ejemplo, para Quiroz la independencia tuvo efectos negativos para el país (destrucción de infraestructura y capital fisico, desorden fiscal, etc.) y sostiene que esta destruyo un proceso de modernización que de haber continuado hacia 1850 hubiese permitido el transito a una economía de exportación moderna. Para seguir pensándolo.

martes, 7 de julio de 2009

Charla en San Marcos: “La investigación económica: un poquito de econometría y mucho de imaginación”

Este viernes 10 de julio estaré dando una charla en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNMSM, mi alma mater, a las 6 de la tarde en el Salón de Grados (me imagino). La charla está pensada para estudiantes de economía de últimos años con inquietudes académicas, pensando sobre todo en los retos que estudiantes de San Marcos (y las universidades públicas en general) deben enfrentar a la hora de competir en el mercado laboral académico. También contare algo de las cosas que ando investigando.

Como dice Melcochita, ¡no vayan!

Actualizacion

Comparto la presentacion en power point de aquel dia. Gracias a Freddy Rojas (International Monetary Fund), y a Raul Jimenez (Universidad Torcuato Di Tella) por los comentarios y sugerencias al texto original de la presentacion. Gracias tambien a los profesores Juan Manuel Garcia, Hugo Sanchez y Napoleon Medrano de la Facultad de Ciencias Economicas de la UNMSM por la organizacion del evento.

La Investigacion Economica: un poco de econometria y mucha imaginacion

domingo, 5 de julio de 2009

San Marcos y el fenómeno de los “investigadores perdidos”

Después de muchas lunas, tuve un poco de tiempo para darme una vuelta por mi alma mater y ver como andaban las cosas por la Facultad de Ciencias Económicas. Me quedé con una sensación mixta: por un lado, los iconos de siempre, pancartas que siguen discutiendo a Mariategui y los típicos eventos pseudo-académicos en donde lo que predomina es la exegesis de textos de alguna vaca sagrada del pensamiento socialista y casi poca referencia a propuestas más científicas. Por el otro, tuve la oportunidad de conversar -por intermedio de un profesor amigo mío- con estudiantes del último año interesados en hacer investigación en temas de pobreza y desigualdad, cuyos temas de tesis me causaron muy buena impresión.

San Marcos siempre ha tenido entre sus estudiantes gente con madera para dedicarse a la investigación, los cuales en su mayoría terminan dedicándose a otra cosa por la falta de un entorno competitivo en la academia peruana. Me recuerda a aquel fenómeno del “missing women” que Amartya Sen discutiera hace ya varios años atrás pare referirse al déficit de mujeres en varias partes del mundo producto del sesgo hacia los niños varones. Del mismo modo, en la academia peruana los centros de investigación más conocidos no envían convocatorias para puestos de asistente de una manera abierta sino mas bien a través de sus redes de contactos en las universidades privadas. Lo que puede ser eficiente para reducir los costos de búsqueda desde un punto de vista privado, genera una externalidad negativa para aquellos que estudiaron en universidades públicas y tienen aptitud para la investigación. De ahí que me parezca pertinente hablar de un fenómeno de “missing researchers” debido al sesgo a favor de la universidades privadas a la hora de contratar asistentes de investigación.

No tendría que ser así de existir de un entorno competitivo en la academia peruana. Por ejemplo, durante mi estancia en Argentina me sorprendió gratamente que profesores de universidades privadas como Di Tella y San Andrés tengan entre sus asistentes a egresados de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de la Plata. Mi hipótesis es que ello es así por el hecho de que la academia argentina es más competitiva, con profesores que están continuamente presentando sus trabajos de investigación en seminarios de otras universidades y por la existencia de eventos anuales que facilitan la interacción entre profesores y estudiantes de todas las universidades del país, como es el caso del encuentro anual de la Asociación Argentina de Economía Política. Estos espacios permiten que los estudiantes más talentosos de las universidades del país presenten sus investigaciones y de ese modo darse a conocer. Ello sin duda facilita la movilidad que, para alguien como yo acostumbrado a una academia cerrada y poco dialogante, es sorprendente.

Durante los últimos años de la universidad tuve la suerte de interactuar con un grupo humano muy competente, al cual guardo mucho aprecio y admiración. La mayoría no pudo dedicarse a la investigación, como entiendo era su deseo, por la falta de oportunidades en el mercado académico. En los últimos años he tenido la suerte de trabajar con mucha gente muy interesante de otras universidades del país (tanto en el Perú como en el extranjero) y creo no faltar a la verdad al decir que la mayoría de mis compañeros de sueños sanmarquinos no eran menos talentosos que estos. Tengo la impresión que la diferencia sustancial poco tiene que ver con la formación y más con el acceso diferenciado a redes. Un tema de investigación que sería interesante explorar con detalle.

Por suerte, hay gente interesada en cambiar esta situación, entre los que me incluyo. Proveer de mejores herramientas a los estudiantes interesados en la investigación es el primer paso y hacia esa dirección hay que caminar. Apoyo a los talleres de tesis, facilitar acceso a bibliografía, cursos de econometría avanzada y ciclos regulares de seminarios y conferencias son cosas que se pueden hacer con un poco de voluntad y que serian de suma utilidad en esa dirección. Con un poco de esfuerzo deberíamos converger en un futuro no muy lejano a una situación en donde los egresados sanmarquinos que se dediquen a la investigación sean cada vez menos la excepción a la regla. Muchachos como los que vi en el curso de tesis merecen una oportunidad como esa.

sábado, 4 de julio de 2009

Las contradicciones de Humberto Campodónico sobre la evolución de la pobreza y la desigualdad

Leo con sorpresa la última columna de Campodónico –basada en un reporte de la CEPAL- en la que admite que la desigualdad no disminuyo, o dicho más claramente, que la desigualdad no aumento como ha argumentado extensamente en artículos anteriores para el caso peruano. Veamos lo que nos dice ahora el articulista de la República:

“En Brasil, el Gini se reduce de 0.64 a 0.59, con lo que sigue siendo el campeón de la desigualdad. Colombia baja de 0.60 a 0.58, Bolivia de 0.59 a 0.56, Chile de 0.55 a 0.52 y Perú de 0.53 a 0.51. En Venezuela se produce una de las mayores bajas del Gini, pues pasa de 0.48 a 0.43. En los países donde la desigualdad aumenta tenemos a Uruguay (de 0.43 a 0.46) y Costa Rica (de 0.47 a 0.49).

En general, lo que se aprecia en América Latina es que en los años de gran crecimiento económico, apenas si se redujo la desigualdad. Algo parecido sucede con la pobreza, según el mismo Informe, ésta bajó de 211 a 184 millones de pobres del 2000 al 2007, cifra insuficiente.” Hubo boom económico y la desigualdad casi ni se movió

Entonces, ¿en qué quedamos? Ahora Campodónico nos dice que la desigualdad y la pobreza si cayeron, pero que dicha caída no fue suficiente. Sin embargo, El año pasado nuestro autor escribía lo siguiente:

“Cuando se analizan las encuestas recientes sobre la evolución de los salarios, la pobreza y la desigualdad, la conclusión es la siguiente: a pesar del crecimiento económico, se han ampliado las brechas entre ricos y pobres.” Porque hay desigualdad hay pobreza.

En el mismo artículo, otra perla:

“Ciertamente, si la mayoría de agujas de pobreza y desigualdad apuntan hacia el sur, es porque la bonanza macroeconómica se concentra en la costa y en los sectores más ricos. Y la actual política económica, que es la de Fujimori, sigue en lo mismo, profundizando las desigualdades.”

Así, cualquiera puede ser analista económico, ¿no creen?

jueves, 2 de julio de 2009

El problema es el modelo político, no el económico (II)

La hipótesis central de este post es que la crisis del sistema de partidos a fines de los ochenta ha acentuado la debilidad del PMP en el país, acentuando con ello la baja calidad de las políticas públicas que emergen de este. Por esta razón, y ante la ausencia de reformas en el sistema político durante los 90s, el Estado ha resultado incapaz de responder ante las demandas redistributivas emergentes del proceso de crecimiento económico sostenido de los últimos 20 años producto de las reformas de mercado. Dentro de ello habría que mencionar especialmente un proceso de reforma truncado y mal diseñado como la descentralización, el cual ha acentuado las rigideces del sistema político.

Por una serie de factores como el colapso del sistema de partidos, la presencia de Sendero y la extendida crisis económica de fines de los 80s, las reformas de mercado fueron implementadas sin mucha resistencia de parte de los potenciales perdedores. La crisis económica implicó una sustancial reducción del poder político de facto con el que contaba tanto la clase política que administró el país durante los 80s como el movimiento social (e.g. los sindicatos) de aquel entonces, poder que fue re-asignado hacia unos pocos actores, básicamente los tecnócratas, los militares y nuevos actores políticos sin experiencia, ideas o partidos (los que contaban con mucha autonomía precisamente debido a la ausencia de mecanismos institucionales de rendición de cuentas como los que deberían de existir en un sistema de partidos institucionalizado). En ese contexto, la virtual desaparición de poderes de veto permitió la implementación veloz de un programa de radical de reformas liberales por parte de un grupo pequeño de actores, que logró sostener un conjunto de arreglos políticos inter-temporales durante buena parte de la década del 90. El problema de este esquema era políticamente sostenible en tanto se basara en la exclusión de los perdedores políticos de los 80s. La coalición política que gobernó el país durante los 90s no tuvo los incentivos necesarios como para incluir y compensar adecuadamente a los perdedores políticos de las reformas económicas, lo cual hubiera permitido asegurar la sostenibilidad de las mismas en el largo plazo. Era previsible que un reasignación de poder político de facto hacia estos sectores excluidos pudiera poner las reformas en cuestión. La introducción de rigideces que “blindaran” el modelo frente a la amenaza de reversión de políticas fue la respuesta sub-óptima del poder político de facto de aquel entonces.

Con la caída de Fujimori, ocurrió nuevamente una re-asignación del poder político de facto que terminó restituyendo el sistema de partidos y los poderes de veto cadavéricos que existían a fines de los 80s. El problema es que dicho cambio ocurrió sin que el sistema de partidos ni los otros actores sociales de aquel entonces hayan procesado los factores que explicaron su declive hacia fines de los 80s. Sin nuevas lecturas sobre la realidad e incapaces de representar los sectores sociales que emergieron en los últimos 20 años como consecuencia de las reformas estructurales (así como de aquellos que habían sido sistemáticamente excluidos en el pasado), no es de extrañar que este sistema sufra de problemas de representatividad. Sin partidos y organizaciones sociales que funcionen como agregadores de preferencias colectivas, otro no podría ser el resultado.

Las consecuencias de este proceso son diversas. Luego del colapso del sistema de partidos, la representación política post-Fujimori se han fragmentado y ahora co-existen los partidos tradicionales (sin programa ni nuevas lecturas de la realidad y con poca conexión con las dinámicas políticas regionales y locales) con una multitud de pequeños movimientos que canalizan intereses muy específicos y diversos de poco alcance nacional. En el marco del PMP esto ha derivado en el incremento del número de actores en la arena política, haciendo por tanto más complicada la creación y sostenimiento inter-temporal de arreglos entre los políticos. Asimismo, la votalidad de los partidos y movimientos (expresado en su existencia efímera y/o continua mutación) hace que la arena política sea muy inestable y por tanto los actores políticos tengan horizontes temporales muy cortos y con poca interacción entre ellos. Como consecuencia, los incentivos para desviarse de cualquier conducta cooperativa se han incrementado y con ello se ha deteriorado la calidad de las políticas públicas.

A la par de lo anterior, durante los 90s solo se realizaron reformas parciales a la maquinaria estatal. La reforma institucional operó esencialmente en aquellos sectores relevantes para la implementación del modelo económico sin prestar mucha atención aquellas aéreas vinculadas a la redistribución del ingreso a través de la provisión de bienes públicos, cuya débil institucionalidad fue mantenida durante los 90s del mismo modo como se había venido haciendo en el pasado. El manejo clientelistico del gasto social es la expresión de aquello. Asimismo, no se desmontaron muchas de las rigideces creadas en los gobiernos anteriores, como por ejemplo buena parte del régimen laboral. Como resultado de esto, la bonanza económica que el país ha experimentado desde la implementación del modelo liberal no se ha redistribuido adecuadamente entre los diversos sectores de la sociedad debido a la incapacidad del Estado de transformar la bonanza en bienes públicos para los pobres y excluidos. El mercado no puede ser responsable de dicha tarea debido a su limitado poder redistribuidor. Por esa razón, la causa de los problemas de gobernabilidad –cuya expresión básica es el incremento de la protesta social- que enfrentamos poco tiene que ver con el modelo liberal y más con la debilidad del Estado en su rol redistributivo. De ahí que en la actualidad el país enfrente una doble disyuntiva: por un lado, un sistema político incapaz de procesar las demandas e intereses de diversos sectores de la sociedad y, por otro lado, un Estado que no es capaz de responder a las presiones redistributivas de los pobres.

Tengo la impresión que el incremento de las protestas sociales debería ser visto también como un resultado (positivo tal vez?) de las reformas económicas. La evidencia muestra que los ingresos de los deciles de ingreso más pobres han crecido más que los de los más ricos, por lo menos en los últimos 10 años. Mas ingresos no solo significan un mayor consumo de bienes, sino también la satisfacción de otras necesidades, como la de ir a protestar, por ejemplo, si nos basamos en la pirámide de necesidades de Maslow. Protestar tiene un costo de oportunidad y el crecimiento continuo de los últimos años explicaría, al menos en parte, el incremento de presiones re-distributivas. Si algo bueno se puede extraer de este proceso, es la necesidad de replantearnos seriamente la reforma del Estado a fin de potenciar su rol redistributivo.