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martes, 26 de enero de 2010

Curso de Actualización en Historia del Perú en el IEP

A mediados del año pasado estuve visitando el Instituto de Estudios Peruanos como parte de mi programa de investigación sobre corrupción y transferencias intergubernamentales en el Perú. Fue una muy buena experiencia de aprendizaje, además que tuve la oportunidad de conversar con mucha gente de primera como Ludwig Huber y Martin Tanaka, por mencionar solo algunos. Ahora el IEP está organizando este curso sobre historia del Perú que recomendaría fuertemente a aquellos con intereses en econometría y desarrollo. Una parte de la literatura moderna sobre desarrollo se ha enfocado al estudio de procesos históricos para responder preguntas fundamentales como el impacto de las instituciones sobre el desarrollo. Un ejemplo de ello es el paper de Melissa Dell que discutí anteriormente en este blog (ver aquí y aquí), el cual estudia el impacto de la mita colonial sobre el desarrollo de largo plazo. Este tipo de trabajos están recibiendo mucha atención en la literatura, por lo que diría que tiene altos retornos (desde el punto de vista académico) para los economistas mirar a la historia. Además, en el Perú tenemos la “ventaja” de haber sido el centro del poder colonial, por lo que en relación a otros lugares de América Latina debería ser posible tener acceso a mejores datos.

En parte esa fue la razón de ir al IEP. Estuve también visitando archivos y esas cosas a los que los economistas no estamos muy acostumbrados. Creo que un curso como este puede ser una buena entrada para los estudiantes de economía que quieran ir en esta dirección.

Aqui los detalles:

http://www.iep.org.pe/programaformacion.php

Nuevas miradas sobre la Historia del Perú: releyendo nuestro pasado y presente

Del lunes 8 de febrero al viernes 26 de Febrero de 2010

1. El mundo andino prehispánico
Jürgen Golte
Lunes 8 de febrero

2. La conquista y la experiencia colonial
Eduardo Torres Arancivia
Miércoles 10 de febrero

3. La independencia y el Perú republicano (siglo XIX)
Carlos Contreras
Viernes 12 de febrero

4. La guerra con Chile
Antonio Zapata
Lunes 15 de febrero.

5
. El Perú de la post-guerra y la Republica Aristocrática
Osmar González
Miércoles 17 de febrero.

6. Populismo y guerra fría en el Perú del siglo XX
Marcos Cueto
Viernes 19 de febrero.

7. Movimientos sociales, modernizaciones truncas y formación del estado (1950-1990)
María Isabel Remy
Lunes 22 de febrero

8. El conflicto armado interno y los dramas del Perú reciente
Ramón Pajuelo
Miércoles 24 de febrero

9: Historia(s) del Perú hacia el Bicentenario
Marcos Cueto y Carlos Contreras
Viernes 26 de febrero.

09 SESIONES
24 horas pedagógicas
Hora: de 5 a 7 p.m.
Se entregará certificado con las horas académicas dictadas.

Dirigidos a:
a. Estudiantes de ciencias sociales y humanidades.
b. Docentes y profesionales en ciencias sociales y humanidades.

Costo:
Público en general: S/. 100 nuevos soles.
Estudiantes: S/. 70 nuevos soles.

Pagos en la cuenta corriente en soles del IEP en el Banco de Crédito N. 193-0002694-0-11. Es obligatorio presentar el voucher original para inscribirse al curso.

Informes, inscripciones y lugar de su realización: :
Sede del Programa de formación en ciencias sociales
Instituto de Estudios Peruanos
Dirección: Arnaldo Márquez Nº 2277
Jesús María, Lima 11, Perú.
Teléfono: 202-6291
Correo:
cursosiep@iep.org.pe

Para mayor información visitar:
www.iep.org.pe/cursos/

Se entregará certificado con las horas académicas dictadas.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Lecturas sobre historia económica

Ando con escasez de tiempo, así que en vez de comentar un par de papers sobre historia económica solo los sugiero para sus lecturas del fin de semana. El primero es un paper sobre las causas institucionales de la gran hambruna de 1959-1961 en China escrito por Nancy Qian, profesora asistente de la Universidad de Yale, con Xin Meng y Pierre Yared. Qian estuvo presentándolo en el seminario de desarrollo el lunes pasado. El paper me parece interesante porque provee evidencia sobre que la tesis de Amartya Sen sobre las hambrunas; a saber, que las hambrunas ocurrieron en contextos en donde la producción de alimentos no habría experimentado una reducción radical, no tendría validez para el caso chino.

El otro paper es uno escrito por Mauricio Drelichman, profesor asistente de la Universidad de British Columbia y egresado de la maestría en economía de UdeSA, sobre deuda y default en la época del rey Felipe II de España. Drelichman estará presentando el paper en unos días en el seminario del departamento de economia de UdeSA y tiene varios papers interesantes sobre el tema de la colonia. Como para seguirle los pasos.

Bueno, diviértanse con la historia económica.

miércoles, 21 de octubre de 2009

El mito de la persistencia histórica de la desigualdad en América Latina

Estas últimas semanas he estado ocupado con exámenes y demás cosas del doctorado que no tuve tiempo para completar un post que tenía pendiente sobre desigualdad. Ahora que ya estoy un poco más libre, aquí va el post. Dado que la última vez que postee discutía un paper sobre historia, aprovecho para comentar algunos papers sobre desigualdad en América Latina desde una perspectiva histórica. Lo interesante de estos papers es que vienen recolectando evidencia histórica que pone en entredicho la idea de que América Latina siempre fue la región más desigual del mundo, idea que formó siempre parte de cierto sentido común impuesto por la literatura dependentista y que ganó cierto popularidad entre los académicos más serios a partir de los trabajos de los historiadores económicos Stanley Engerman de la Universidad de Rochester y Kenneth Sokoloff, quien fuera profesor de la Universidad de California en los Angeles hasta antes de su relativamente reciente fallecimiento.

La tesis de Engerman y Sokoloff sostiene que son diferencias en las dotaciones de factores las que explicarían el origen de un alto nivel de desigualdad en la región en el contexto del proceso de colonización española y portuguesa. La existencia de recursos naturales con alto valor en el mercado y abundante fuerza de trabajo nativa favoreció la concentración de la tierra y el poder político en manos de los conquistadores, lo cual derivo en la creación de instituciones extractivas que persistieron en el tiempo. De esta manera, "...in societies that began with extreme inequality, elites were better able to establish a basic legal framework that insured them disproportionate shares of political power, and to use that influence to establish rules, laws, and other government policies that greatly favored them relative to the rest of the population in terms of access to economic opportunities, contributing to persistence of the high degree of inequality" (Engerman y Sokoloff 2002).

Los esfuerzos por testear las tesis de Engerman y Sokoloff son relativamente recientes. Por ejemplo, Nathan Nunn –un profesor asistente en Harvard- testea empíricamente en este articulo varios de los mecanismos sugeridos por Engerman y Sokoloff con datos tanto de las colonias como de USA encontrando resultados mixtos. Por un lado, el autor encuentra evidencia que la esclavitud tuvo un efecto negativo en el desarrollo y en la desigualdad actual, aunque no afectó la desigualdad inicial tal y como lo sugiere la hipótesis original de Engerman y Sokoloff.

Este último punto es especialmente vital, pues pone en cuestión la idea de que la desigualdad siempre fue alta en América Latina; o, como diría el profesor Adolfo Figueroa en su Sociedad Sigma, que los países de la región habrían “nacido” desiguales y que dicha desigualdad se habría reproducido en el tiempo. Un estudio reciente del historiador económico Jeffrey Willianson trae abajo esta idea, que –como bien menciona el autor- carecía de sustento empírico y se trataba nada más de una creencia que ha demostrado ser falsa. De acuerdo con Willianson, la desigualdad en la región no fue alta antes de la llegada de los españoles ni tampoco en las décadas que siguieron a la conquista. Recién a partir de mediados del siglo XIX la desigualdad en la región se habría acentuado.

Los datos en los que se basan esta conclusión vienen de un estudio hecho por Branko Milanovic del Banco Mundial (quien fuera profesor en un curso sobre desigualdad para el staff del Banco al que asisti), Peter Lindert de la Universidad de California en Davis y el mismo Willianson dedicado a medir la extensión de la desigualdad en la antigüedad. El estudio es muy interesante en tanto se basa en el uso de diversas fuentes como las llamadas tablas sociales. En el caso del Perú, la observación más antigua es de 1876, la cual es construida a partir de un estudio de Shane Hunt y Albert Berry. De acuerdo con esos datos, la desigualdad en el país -medida por medio del coeficiente de Gini- era de 0.42 en aquel entonces. Usando datos del 2001, los autores computan un Gini de 0.52, lo cual sugeriría que la desigualdad habría aumentado, aunque otros estudios sugieren que el Gini para aquel año es muchísimo menor al calculado por estos autores.

Volviendo al tema, creo que este paper es muy útil porque hace explicito el pensamiento contrafactual que se encuentra implícitamente en el sentido común que existe respecto a la evolución de la desigualdad en la región. Decir que una región ha sido siempre la más desigual del mundo supone tener un punto de referencia sobre el cual hacer la comparación pues solo se puede ser “más desigual” en relación a algo. El problema con los argumentos de Engerman y Sokoloff es que estos autores toman como punto de comparación Estados Unidos, cuando lo que se tendría que hacer es comparar América Latina con Europa en su fase pre-industrial. Cuando dicha comparación es realizada, la tesis de Engerman y Sokoloff no tiene soporte empírico. Así, el coeficiente de Gini (ajustado por tamaño de la población) de America Latina durante la época previa a la industrialización (1880) fue de 0.47 mientras que en el caso de Europa pre-industrial (1810) dicho indicador fue de 0.53.

Otra contribución interesante del paper es que permite trazar la evolución de la desigualdad en la región desde 1492 (ver grafico de abajo). De acuerdo con los estimados de Williamson y compañía, la desigualdad en la región antes de la conquista fue bastante modesta y similar a los niveles de otras sociedades pre-industriales pobres. Las décadas después a la conquista se caracterizaron por incremento de la desigualdad que debe haber precedido a una reducción importante de la misma debido al desastre demográfico ocasionado por la conquista. Este último punto es muy interesante y es muy parecido a lo documentado por Aylwin Young acerca de cómo la epidemia del SIDA en África ha llevado a un incremento del ingreso per-capita debido al colapso poblacional. Luego, la desigualdad experimento un incremento significativo (de 0.36 a 0.57) hacia momentos previos a la independencia producto de la recuperación poblacional y el crecimiento del producto, a partir de la cual la desigualdad nuevamente cayó (de 0.57 a 0.46) debido esencialmente a los efectos negativos de los procesos de independencia sobre la evolución del producto. Después, la desigualdad se incremento nuevamente debido al boom exportador que ocurrió a finales del siglo XIX.

En conclusión, América Latina no siempre fue desigual. Tampoco es cierto que la desigualdad fue “viscosa” y por tanto poco sensible a variaciones significativas en el tiempo. Por el contrario, la desigualdad parece haberse tenido una alta varianza en el tiempo en un sentido muy similar a como evoluciono en otras regiones del mundo. En lo que sí es diferente la región es que no experimento una reducción importante de la desigualdad durante el siglo XX como ocurrió en otras partes del mundo. Peter Lindert ha sugerido que dicha reducción de la desigualdad ha estado asociada con la expansión del Estado del Bienestar, lo cual podría dar una pista de porque la desigualdad en la región no siguió la misma evolución: América Latina tendría un Estado de Bienestar truncado y en ese tipo de Estado del Bienestar el que estaría detrás de este fenómeno. Un tema que amerita mayor estudio.

Con el paper de Willianson se va un mito que también yo daba por cierto. De hecho, en algunos de mis trabajos di por cierta la hipótesis de Engerman y Sokoloff y cite extensamente las contribuciones de estos autores. Supongo que en eso la vida académica no es muy distinta a la vida cotidiana: muchas cosas que damos por ciertas terminan siendo falsas.

Otras lecturas sobre el tema

Recomiendo este articulo de John Coatsworth, el mismo que contiene una crítica interesante a la literatura desarrollada a partir de Engerman y Sokoloff. Leandro Prado de la Escosura ha colectado también evidencia respecto a la evolución de la desigualdad en la región desde una perspectiva histórica. Una relectura a los trabajos originales de Engerman y Sokoloff no vendría mal (en especial, este, este y este). Para una revisión de la literatura de historia económica reciente vinculada con estos temas, recomiendo este excelente survey escrito por Nunn.

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sábado, 26 de septiembre de 2009

Los efectos de la mita colonial sobre el desarrollo de largo plazo (II)


La información recogida mediante la Numeración General de 1683-1684 fue de muy desigual calidad, en gran medida por que las instrucciones de La Palata fueron extremadamente detalladas y complejas. No obstante ello, dicha información ha sido utilizada por Brian Evans para reconstruir parcialmente la estructura poblacional del Alto Perú, lo cual me servirá para ilustrar mi punto. Como se observa en el cuadro, en las provincias del Altiplano –afectadas por la mita- se observa una caída dramática en relación a la población existente en 1578 durante la visita de Toledo, salvo en el caso de Porco, la cual de acuerdo con Evans, estuvo en su mayor parte exenta de la mita. En el caso de las provincias de la zona de yunga, excluidas de la mita, se observa por el contrario un incremento sustancial. Ello sugiere que el principal mecanismo detrás de este cambio en la estructura poblacional seria la migración interna, la cual estuvo básicamente motivada por el deseo de escapar de la mita. En palabras de Evans, “…the cause of migration was basically the unequal and uneven burdens of tribute and mita, burdens inequitable both regionally and demographically. Originally the whole purpose of the reducciones or resettlement of Indians into nucleated villages undertaken by Toledo had been to facilitate their exploitation and their Christianization. Now, in fleeing mita, Indians also fled the villages. In consequence, in the immigrant provinces, a very different and dispersed pattern of settlement emerged".

Debería quedar claro con estos datos que es difícil sostener el supuesto de Dell sobre la relativa inmovilidad de la población indígena. Ahora, como mencione líneas arriba, esto no significa que la autora no haya estado al tanto de estos efectos, si no mas bien que los minimiza apelando a cierta evidencia histórica. En particular, nos brinda los siguientes argumentos:

“Individuals could attempt to escape mita service by fleeing their communities, and a number pursued this strategy (Wightman, 1993). Yet fleeing had costs - giving up access to land, community, and family; facing severe punishment if caught; and either paying additional taxes in the destination location as a 'foreigner' (forastero) or attaching oneself to an hacienda.” (Pie de pagina 3).

“Historical migration over the past 130 years also appears to have been low. Data from the 1876, 1940, and 1993 population censuses show a (quite high) district level population correlation of 0.87 between 1940 and 1993 for both mita and non-mita districts. Similarly, the population correlation between 1876 and 1940 is 0.80 in mita districts and 0.85 in non-mita districts. While a constant aggregate population distribution does not preclude extensive sorting, this is unlikely given the relatively closed nature of indigenous communities and the stable linkages between haciendas and their attached peasantry (Morner, 1978). The limited migration that has occurred since independence appears to have been primarily directed towards Lima (Stein, 1980, p. 62).” (Página 14)

Ahora, el que la mita haya ocasionado migración hacia las zonas no afectadas por la misma siendo importante no es lo fundamental. Más importantes son los efectos de las reformas de De la Palata sobre las provincias afectadas por la mita y sus vecinas, las cuales –como mencione líneas arriba- funcionan como contrafactuales de las primeras. La intención del virrey era abolir la excepción de la mita en las provincias afectadas que gozaban los yanaconas y los llamados “forasteros” para hacerlos contribuir al sistema, ya sea forzándolos a volver a su lugar de origen o obligándolos a tributar en las nuevas zonas en las que se habían ubicado. Esto significaba en la práctica eliminar la excepción de la que gozaban las provincias vecinas a las 16 provincias tratadas (los controles del paper de Dell). Como era de esperarse, tan pronto como los forasteros localizados en las provincias exentas de la mita tomaron nota de que serian forzados a contribuir a la mita, estos empezaron a abandonarlas siendo seguidos por los habitantes de dichas zonas que ahora serian sometidos a los rigores del trabajo en las minas de Potosí y Huancavelica. De acuerdo con Cole, una significativa proporción de indígenas se movilizo hacia los límites del virreinato (en particular al sudeste), para ponerse fuera del alcance de los españoles. En palabras de Cole:

“While the Potosi mita during its first century had caused the Indians to migrate out of the sixteen obligated provinces and into the fourteen exempted corregimientos, Palata's new repartimiento sent them fleeing from the colonized zone altogether.”

De acuerdo con Cole, los efectos de las reformas de De la Palata sobre las provincias anteriormente exentas de la mita fue significativo:

“The Palatan reforms had great effect within the sixteen historically obligated mita provinces, but they were even more devastating in the newly incorporated corregimientos and pueblos. In Larecaja, Tomina, Pilaya y Paspaya, Misque, Sicasica, Tarija, and parts of Cochabamba, the conquest of Peru' was still ongoing in 1689. Settlements of colonists and recently attracted Indians were located within a few leagues of the unconquered "infidels" and were therefore inhabited entirely by forasteros from other colonized areas as well as Indians who had been coaxed from the other side of the frontier-often only with the promise that they would never have to serve under the mita.”

Es interesante notar que dicho efecto operó fundamentalmente sobre la institucionalidad indígena. Con el arreglo anterior, los curacas cumplían un rol importante en términos de garantizar el cumplimiento de las obligaciones asociadas a la mita esencialmente porque el virrey Toledo diseño el esquema original de la misma apelando a la estructura comunal de los indígenas. No era raro que la organización comunal se repartiera la carga de la mita mediante la contribución de mujeres, ancianos, forasteros y yanaconas para el pago de la mita en plata. Las reformas de De la Palata trataron de hacer de la contribución a la mita un asunto individual de cada hombre entre 18 y 50 años de las 16 provincias afectadas, incluyendo a los forasteros y los yanaconas. En ese intento, la capacidad de control que ejercían los curacas sobre sus comunidades se vio seriamente afectada, y con ello se debilito la estructura comunal de las provincias exentas de la mita. Cito otra vez a Cole al respecto:

“The kurakas had been the key to the community-based mita and tribute regimens of the past, but they could not play that role within the new individual-based systems. Many of the originarios listed on the rosters were unknown, absent, or dead. Most of the newly incorporated forasteros and yanaconas had worked on ranches and farms, in convents, or in other activities that were outside the kurakas' traditional bailiwicks and hence outside their spheres of influence. When those Indians chose to flee, the kurakas could do little to hold them. Furthermore, the women and old men who had contributed in the past now refused to do so, and the enterprises that the kurakas previously had run to raise some of the money for tribute and mita quotas suffered from the same flight of laborers as did the ranches. The kurakas therefore were unable to comply with the new obligations by using either the prescribed or the traditional methods. The mandated methods were illogically linked to an obsolete and ill-done census, and the traditional methods were outlawed. Faced with these overwhelming problems, some of the kurakas fled with the other departing Indians. Others tried to resign their posts, but more often than not, they found themselves jailed by their corregidores.”

Creo que esto basta para ilustrar el argumento. Ahora, ¿cómo esto afecta la estrategia de identificación del paper de Dell? Me parece claro que esto afecta críticamente los supuestos de identificación necesarios para las regresiones discontinuas utilizadas por la autora. La razón es simple: las zonas utilizadas como controles fueron también afectadas por el tratamiento debido a las reformas de la De la Palata, por lo que estas dejan de ser un contrafactual valido en el análisis econométrico. Lo que estaría capturando el paper de Dell es una suerte de efectos heterogéneos del tratamiento debido a una exposición temporal diferente al mismo. Las 16 provincias originales fueron afectadas por 100 años más que las provincias originalmente exentas. Ahora, es cierto también que las reformas de De la Palata fueron suspendidas por el virrey que lo reemplazo debido al fracaso de las mismas, pero es de esperar que ello no signifique que sus efectos hayan sido revertidos de inmediato. Esto es un asunto que amerita mayor estudio, pero el argumento basta para hacer notar que el paper de Dell no estaría identificando el efecto de la mita, sino más bien el efecto de una exposición diferenciada a la misma. La identificación de los efectos de largo plazo de la mita necesita un contrafactual distinto. Ello podría explicar porque el grafico para la discontinuidad del consumo equivalente (panel superior izquierdo de la Figura 3) no es tan transparente como se esperaría.

De todas formas, el paper es un ejercicio interesante y están dando que hablar (de hecho, ya está en los syllabus de desarrollo económico de varios programas de doctorado). Muy meritorio el trabajo de Dell, sobre todo por el esfuerzo que debe implicar escribir sobre un tema histórico basando en fuentes del siglo XVI en un país extraño. Los peruanos siempre supimos de la mita pero a nadie se le ocurrió hacer un paper como este. Ya lo veremos publicado pronto en Econometrica.

ACTUALIZACION

En un párrafo añadido a una nueva versión del paper, la autora reconoce el efecto de la mita sobre la migración interna:

On the other hand, 17th century population data - available for 15 mita districts and 14 non-mita districts - provides evidence consistent with the hypothesis that individuals migrated disproportionately from mita to non-mita districts while the mita was in force. To the extent that flight was selective and intelligence or other characteristics are heritable enough to persist over several hundred years, differential historical migration could contribute to the estimated mita effect.(Pagina 19, ultima version disponible a la fecha).

La autora tiene razón al indicar que los resultados de forma reducida no se ven afectados por esta migración si es que estamos dispuestos a incluir en el efecto de la mita el hecho que ocasiona que individuos más hábiles o productivos abandonen el área tratada. Sin embargo, este argumento no basta para el caso de las reformas del Duque de la Palata.

domingo, 26 de julio de 2009

Repensando el rol de las elites: una mirada a la historia

En el Perú, las ciencias sociales han estado tradicionalmente dominadas por enfoques de orientación marxista y estructuralista-dependentista. Decir esto no es ninguna novedad. El que esto sea así no es malo per se en tanto estas aproximaciones constituyan un programa de investigación progresivo en el sentido de Lakatos, con proposiciones testeables que son corroboradas empíricamente por la evidencia y con teorías capaces de generar hipótesis sugerentes respecto a la dinámica de la sociedad peruana.

Lamentablemente, ello no es así. Buena parte de las ciencias sociales en el país sigue atrapada en aproximaciones de esta naturaleza que poco tienen de científico y que se aproximan más al psicoanálisis, la alquimia y a la astrología que a las ciencias sociales “duras” como la economía o a ciertos sectores de avanzada dentro de la ciencia política y la sociología. En el peor de los casos, no hay investigación alguna y lo que tenemos es puro ejercicio de exegesis de algún texto sagrado, cuando no la simple adopción de alguna ideología radical. Se renuncia a la investigación y se da paso al acto de fe, a la búsqueda de la mejor interpretación del gran libro. Se renuncia a pensar.

Una de las áreas en donde esto se hace más patente en los estudios históricos. Se toma algún marco interpretativo general, y después de eso el resto es ajustar los hechos a la teoría. En el caso peruano, esto ha sido particularmente interesante cuando se ha evaluado el rol de las elites. Para buena parte de la historiografía, las elites han sido las grandes responsables de nuestros problemas de atraso. Uno de los trabajos que contribuyo fundamentalmente a caracterizar a las elites de ese modo es el libro del intelectual francés Francois Bourricaud. Para Bourricaud (y para muchos que lo siguieron después) la elite no eran más que un reducido grupo social carente de proyecto nacional, subordinada al capital extranjero, con valores marcadamente anacrónicos e irracionales desde un punto de vista económico, y que además se caracterizaba ser muy racista y excluyente (ver este trabajo colectivo sobre el tema). Esta visión es la que predomina en el sentido común y es la que el SUTEP se encarga de reproducir todos los días en el sistema de educación pública.

Por suerte, esta visión empezó a ser cuestionada hace ya un tiempo atrás, aunque no lo suficiente como para ser desplazada del sentido común de la gente, en especial de los no iniciados en temas históricos (en particular los periodistas). Desde un tiempo a esta parte, investigadores extranjeros como Paul Gootenberg, Nils Jacobsen y nacionales radicados afuera como Alfonso Quiroz han venido desmontando los lugares comunes establecidos por los dependentistas, en particular ofreciendo una interpretación más balanceada respecto a las virtudes y los errores de las elites. Así por ejemplo, Quiroz tiene un artículo publicado en el Journal of Latin American Studies (edicion de Mayo de 1988) en donde discute el comportamiento de la elite en relación a la diversificación financiera durante el periodo posterior a la guerra con Chile, conocido en la literatura peruana como la “República Aristocrática”. De acuerdo con este autor:

“For the case of Peru there is considerable evidence to support the view that the elite managed quite rationally to finance and promote business considering the economic constraints they faced such as war destruction, foreign competition in the export sector, decline in export prices and the scarcity of venture capital. Qualitative evidence can be quoted to start refuting the idea of an irrational elite. To begin with, leading sectors of the elite had a strong desire to modernise and make more efficient the Peruvian economic base. The concept of 'development' at the time, although basically devoid of notions of income distribution and social welfare, followed nevertheless contemporary capitalist prescriptions: the rationale of generous liberal incentives for capital investment, accumulation and profits to permit the exploitation of natural resources and the expansion of the domestic market.”

Tambien:

“The principal means considered by elite representatives for maximising economic activities were: the liberalisation of state patri- monial prerogatives, the attraction of foreign capital, increased mechan- isation of agrarian and mining activities, the improvement of infra- structure (railways, roads, urbanisation works), huge irrigation projects and the immigration of Europeans, preferably Anglo-Saxons. Definitely the elite was not lacking developmental projects.”

“On a second level of priority, economic policy-makers favoured the mobilisation of traditional properties belonging to the Church, Indian communities and old fashioned rentiers. Monetary expansion in the provinces was sought. Likewise, as immigration efforts failed (instead of German and British immigrants, arrivals consisted of the inevitable Italians and the undesired Asiatics), the integration of the secluded, indigenous population into the national labour force was practised. Communal land ownership pervasive in the highlands was considered 'incompatible with a civilised and progressive life'. The bearer of this opinion, Manuel Vicente Villaran, was a progressive civilista, positivist university professor at Law, who later became Minister of Justice, director and chairman of the Banco del Peru y Londres. He was related by family ties to the coastal cotton export interests of the Sociedad Agricola Cachipampa. Villaran nevertheless recognised that the 'positive' efforts to legislate the suppression of communal property could do little to mobilise rural property in the Peruvian highlands. The independent farmers would not benefit from the process of privatisation of communal properties but rather 'feudalistic' hacendados. Therefore, more economic development was needed before legally dealing with Indian communal lands. Clearly this is a good example of a sound and pragmatic economic argumentation.”

Esta idea de una elite más progresista y menos conservadora puede encontrarse también en el plano social. Un excelente estudio de Carlos Contreras (incluido en su libro “El Aprendizaje del Capitalismo") discute la actuación de la elite civilista en la expansión de la educación pública en las zonas más pobres del país a principios del siglo pasado. De acuerdo con el autor, la educación fue pensada como una estrategia de “inclusión” para la mayoría indígena, dedicada fundamentalmente a actividades de auto-subsistencia. Este programa implicaba extender la acción estatal hacia las zonas rurales, tarea nada sencilla dada la difícil geografía y los pobres sistemas de comunicación existentes en la época. Influidos por el positivismo, los civilistas levantaron un censo escolar en 1902 como primer paso para el desarrollo de su programa. A pesar de las limitaciones fiscales producto de la derrota con Chile, se dispuso la educación elemental gratuita, se invirtió en la compra de insumos educativos (carpetas, pizarras, etc.), se encargo el diseño y la producción de libros de texto y se fundaron escuelas para entrenar maestros para ser enviados al campo.

Lo interesante del proyecto civilista es que fue sin duda muy progresista. El presupuesto público asignado al Ministerio de Justicia, Culto, Instrucción y Beneficencia se multiplico por 16 veces entre 1900 y 1929, y en términos relativos paso a representar el 16.2% del total del presupuesto hacia 1931 (10.6 en 1900). Además, la estrategia civilista se concentró en los departamentos más pobres de la sierra, en donde el crecimiento de la población escolar en primaria fue de 2.75 veces entre 1902 y 1920 (frente a un 1.64 en la costa). Este sesgo pro-pobre de la política educativa cambiaria con la llegada de Leguía al poder, siendo ahora la prioridad los sectores urbanos que servían de clientela política al dictador.

Es interesante notar que los civilistas llevaron a cabo su programa aun en contra de la oposición de la elite gamonal de la sierra, la cual veía en este programa una potencial amenaza a su rol hegemónico en la sociedad rural. El estudio de Contreras discute también como esta ofensiva civilista (complementada luego con el programa indigenista) efectivamente provoco transformaciones en la sociedad rural. Sería interesante estudiar el tema con más profundidad, en particular hasta que punto fueron los civilistas los “redentores” de los indígenas en el Perú y no Velasco como usualmente se cree. Tal vez, luego de décadas de transformaciones en la sociedad rural debida la universalización de la educación, la reforma agraria solo fue el punto final de la eliminación de las relaciones serviles en el campo. Un tema para estudiar.

Para terminar, me parece importante difundir y discutir las nuevas aproximaciones históricas post-dependentistas. Ahora que nos acercamos a la celebración de la independencia, no estaría mal revisar nuestro sentido común respecto al significado de esta. Lecturas como las de Bonilla y Spalding sobre el punto (ver este post del Morsa) podrían matizarse con estudios como el de Quiroz, publicado en un libro editado por Leandro Prado de la Escosura en 1993. Por ejemplo, para Quiroz la independencia tuvo efectos negativos para el país (destrucción de infraestructura y capital fisico, desorden fiscal, etc.) y sostiene que esta destruyo un proceso de modernización que de haber continuado hacia 1850 hubiese permitido el transito a una economía de exportación moderna. Para seguir pensándolo.