domingo, 16 de mayo de 2010

El Angel de Budapest

Hace unas semanas atrás, leí este articulo en El País acerca del conocimiento que tuvo el dictador español Francisco Franco sobre las atrocidades del régimen de Hitler. La historia, resumida, es que un diplomático español, llamado Angel Sanz Briz, envió una nota diplomática desde Budapest en donde advertía sobre las matanzas de judíos en los campos de concentración. Así lo cuenta El País:

“El puñado de papeles que el diplomático envió a Madrid iba precedido de una carta a "Vuestra Excelencia" en la que informa "sobre el trato a que se condena a los judíos en los campos de concentración alemanes". Desvelaba que se los habían hecho llegar "elementos de la junta directiva de la organización sionista de la capital". "Su origen, pues", se dice en la misiva, "le hace sospechoso de apasionamiento. Sin embargo, por los informes que he podido obtener de personas no directamente interesadas en la cuestión y de mis colegas del cuerpo diplomático aquí acreditado, resulta que una gran parte de los hechos que en él se describen son, desgraciadamente, auténticos". Los papeles permanecían hasta ahora en los archivos del ministerio, en una carpeta donde se lee "no mostrar". Ahora sirven para confirmar hasta qué punto el Gobierno de Franco, simpatizante de Hitler en la Segunda Guerra Mundial y ambiguo en sus posiciones hacia el final de la contienda, conocía con todo detalle el plan que los nazis estaban llevando a cabo para exterminar a los judíos.” Excelencia, esto ocurre en Auschwitz.

Sin embargo, lo central en esta historia, no es tanto el silencio del franquismo ante la barbarie nazi. Lo que conmueve en esta historia es el esfuerzo de este diplomático español para salvar a miles de judíos (la gran mayoría no españoles) de la muerte segura en los campos de concentración. Primero, Sanz pidió apoyo al Gobierno español para proteger a los perseguidos por el régimen nazi. Nunca recibió respuesta. Luego, apelando a una antigua ley (expedida en 1924 pero ya no vigente en aquel entonces) que permitía extender la nacionalidad española a judíos sefardí, Sanz logró convencer (soborno de por medio) al gobierno húngaro de extenderle 200 visados para ciudadanos españoles. Apelando a una criollada, Sanz convirtió estos 200 visados en alrededor de 5200. ¿Cómo? Lo contó el mismo Sanz en un libro escrito hace un tiempo atrás ("Los judíos en España" de Federico Ysart):

"Conseguí que el Gobierno húngaro autorizase la protección por parte de España de 200 judíos sefardíes (…) Después la labor fue relativamente fácil, las 200 unidades que me habían sido concedidas las convertí en 200 familias; y las 200 familias se multiplicaron indefinidamente, con el simple procedimiento de no expedir salvoconducto o pasaporte alguno a favor de los judíos que llevase un número superior al 200. Esos documentos se hicieron en muchísimas series, calificando cada una con las letras del alfabeto".

No solo eso, tomando de sus propios recursos, Sanz alquiló varios edificios en donde cobijó y alimentó a los miles de judío que salvó. Tras sobornar a la autoridad regional nazi, logró que dichos establecimientos tengan condición de extraterritorialidad y por tanto sean considerados territorio español. Una acción muy valerosa para un diplomático de un régimen afín al nazismo como el régimen de Franco.

Pero Sanz no solo hizo eso. Según su viuda, en alguna ocasión el mismo Sanz sacó de trenes que se dirigían a campos de concentración a judíos que ya contaban con los documentos expedidos por la Embajada. Asimismo, un grupo de 500 niños judíos fueron puestos a buen recaudo en Tanger, en aquel entonces bajo el control español, debido a los oficios del diplomático.

Ante la inminente llegada de los soviéticos a finales de 1945, con los que España no tenia buena relación entonces por la afinidad del franquismo con el nazismo, Sanz fue obligado a dejar Budapest. Dejo todo el esquema que había ideado para salvar judíos en manos de sus colaboradores que siguieron trabajando en esa dirección hasta que finalmente los soviéticos acabaron con la represión de los judíos en Hungría. Sanz fue destacado a otros lugares después, e incluso estuvo un tiempo en Lima. Debido a razones políticas, su labor heroica estuvo silenciada (España e Israel recién establecen relaciones diplomáticas a partir de 1986 después de 11 años de la muerte de Franco. Por otro lado, había mucha resistencia en Israel por reconocer a un funcionario de un régimen afín al nazismo) tanto así que casi todo el reconocimiento público que obtuvo por su labor llegó después de su muerte en 1980. Su nombre recién gana notoriedad en 1991 cuando el Museo del Holocausto Yad Vashem de Israel le concedió póstumamente el título de “Justo entre las naciones”, el máximo reconocimiento que le otorga el Estado de Israel a quienes se distinguieron por su labor humanitaria a favor de los judíos durante la barbarie nazi. En 1994 el Gobierno de Hungría le concedió póstumamente la Cruz de la Orden del Mérito.

Sanz no tiene la fama que obtuvo Oskar Schlinder, el industrial alemán que salvó a 1100 judíos y cuya historia fue contada por la galardonada película La Lista de Schlinder de Steven Spilberg. Tampoco es muy reconocida la labor de Gilberto Bosques, diplomático mexicano que salvó a cientos de judíos y opositores del facismo alemán y español facilitándoles la huida a México, y a quien el Estado de Israel concedió también el título de “Justo entre las naciones”. Así como ellos, hay cientos de personas extraordinarias que no miraron al costado cuando la barbarie se volvía sentido común e hicieron algo, muchas veces poniendo en riesgo su propia vida, para proteger a los perseguidos. Seres que nos muestran que, allí en donde lo peor del ser humano asoma, también surge aquello que nos hace acercarnos a lo divino. Seres que defendieron la vida y lucharon por preservarla allí en donde el desprecio por esta llego a niveles inimaginables.

En un mundo en donde la intolerancia parece estar de vuelta y en donde algunos pretenden minimizar la barbarie, no está de más recordar a estas personas.

Para que no se repita.

sábado, 15 de mayo de 2010

Roger Garaudy: del humanismo marxista al negacionismo

Cuando estudiaba economía en San Marcos, siempre me quejaba de lo poco útiles que eran los buscadores de la biblioteca de mi facultad. Siendo una universidad tan antigua, me imaginaba que la biblioteca debería tener buenos libros, sobre todo clásicos. Así que, alguna vez, me puse a trabajar en la biblioteca para ver que había. No me equivoque, pues encontré cosas muy interesantes como un libro de antropología filosófica escrito por Roger Garaudy, filósofo marxista francés.

Como la mayoría de los sanmarquinos, mi formación ha sido siempre muy autodidacta. Eso tiene sus riesgos pues uno puede andar muy desorientado. Pero creo, que para mucha gente de mi generación, la formación autodidacta es la base de nuestra formación humanista. Y uno de los libros que me influyó mucho en aquel entonces es “Perspectivas del Hombre”, escrito por este filósofo francés. En aquel libro Garaudy pasa revista a las principales corrientes filosóficas de mediados de siglo XX como eran la filosofía católica (básicamente aquella que proviene de los escritos del Padre Teilhard de Chardin), el existencialismo (especialmente el de Sartre, aunque incluye también a Marcel) y las corrientes marxistas. En el libro se discute básicamente como estas distintas corrientes enfocan el problema del hombre y tiene la virtud de incluir correspondencia de los principales exponentes de cada doctrina respecto a la lectura que el autor hace de ellas. Sin duda, un esfuerzo interesante por invitar al dialogo a los oponentes intelectuales y promover un marxismo humanista.

Aun conservo la fotocopia que hice de aquel libro en mis primeros años en San Marcos, sobre todo porque me sorprendió de sobremanera lo bien escrito y la apuesta sincera por el dialogo. Por eso me apena enterarme que Garaudy ha retrocedido con el tiempo y se ha convertido en un representante del negacionismo. En un lamentable libro, titulado “Los Mitos Fundacionales del Estado de Israel”, un convertido al Islam Garaudy le da cabida a las lamentables y poco rigurosas tesis negacionistas de historiadores poco serios como David Irving.

Garaudy fue condenado por la justicia francesa bajo el cargo de haber delinquido al negar un crimen contra la humanidad como fue el holocausto. 6 meses de cárcel y 240 mil francos fue la condena. Una pena ver a uno de tus referentes intelectuales de juventud convertido en un exponente de la intolerancia.

viernes, 7 de mayo de 2010

Aerosmith en Lima: algunas canciones para que las pidan por mi

Aerosmith estará en unas semanas en Lima dando un concierto y me lo perderé de nuevo por andar lejos de Perumanta. Fui a un concierto en el 2007 cuando estaba en DC, pero lo malo de los conciertos acá en USA es que las bandas de rock no suelen tocar lo mejor de su repertorio y se enfocan en las canciones de su último álbum, cosa que no suelen hacer en países a los que van por primera vez. Asi que, si alguien se anima, pídanle a Steven Tyler de mi parte que canten alguna de estas canciones:

Walk this way (Originalmente en el álbum “Toys in the Atic”)

Esta version es la grabada con la banda de rap Run-DMC. Según mucha gente, esta version ayudo a resucitar a Aerosmith de la debacle en que se encontraba a fines de los 70.

Dream on (Originalmente en el álbum debut titulado “Aerosmith”)

Probablemente una de las mejores canciones de la banda y probablemente la más filosófica también. El coro es simplemente genial. Para los espíritus depresivos con un leve tono agónico, en el sentido de Unamuno. Pongo una versión en vivo con subtítulos en español.

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What it takes (Originalmente en el album “Pump”)

Una canción para no escuchar cuando pasar por una decepción amorosa. La letra es simplemente mortal. Como esa parte que dice “all those late night promises I guess they don't mean a thing”. Si estas en esas, pasa a la siguiente canción. Sino, dedícasela a la que parecía que era pero al final termino no siendo (o que no valía la pena que fuese). Say no more…

Janie’s got a gun (Originalmente en el album “Pump”)

Esta canción es una de las pocas canciones de la banda que aborda un asunto social de importancia como es el abuso sexual (en la historia el agresor es el padre). El video es bastante bueno.

Fly away from here (Originalmente en el album “Just push play”)

Me gusta escuchar esta canción cuando ando algo desanimado. Esa parte que dice: “If this life, gets any harder now. It ain't no nevermind, you got me by your side and anytime you want”. La canción fue incluida en una de los recordatorios por motivos de 11 de septiembre. El video me parece malo, por toda esa honda futurista. En fin.

Angel (Originalmente en el album “Permanent vacation”)

Esta canción no necesita presentación (tsa C). Disfrutenla!


miércoles, 5 de mayo de 2010

Sendil Mullainathan y cómo resolver problemas sociales de un codazo

Interesante video con Sendil Mullainathan, profesor de Harvard, sobre la interacción entre psicología y desarrollo. Gracias a Gianmarco León por el dato.

lunes, 3 de mayo de 2010

El Reino de la Intolerancia

La intolerancia no es un patrimonio de los conservadores. Hace unos años, la Universidad de San Marcos no permitió el desarrollo de un evento organizado por estudiantes en donde expondría Alberto Montaner, un reconocido liberal critico del régimen cubano. Años antes, Javier Diez Canseco –reconocido dirigente histórico de la izquierda- bloqueó un evento organizado por Susana Higuchi en el Congreso en donde se presentarían críticos al régimen cubano. Así como estos, podría mencionar muchos ejemplos de cómo en el Perú, a pesar del discurso de pluralidad y respeto que los sectores progresistas suelen enarbolar, la intolerancia no es un patrimonio exclusivo de los fujimoristas o el Opus Dei.

El reciente caso de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el conflicto entre el Arzobispado y la PUCP ha puesto de manifiesto la intolerancia de algunos de nuestros “progresistas”. Lo que debería resolverse por la vía legal, se pretende convertir en una suerte de batalla entre el bien y el mal. Mucho maniqueísmo para una discusión sobre los alcances de una herencia.

La discusión ilustra de paso la pobreza y escaso arraigo de la tradición liberal en el país. Ya no solo es Aldo Mariátegui o algunos de sus columnistas retrógrados de poca monta del pasquín que dirige los que celebran con el Cardenal una discutible sentencia del Tribunal Constitucional. Es también un sector crecientemente intolerante cuyo argumento en defensa de la PUCP consiste en recalcar los pobres antecedentes del Cardenal cuando ello no es lo que está en discusión. Lo que está en discusión es si el Arzobispado tiene derecho o no de tomar decisiones sobre la marcha de la PUCP en función a lo establecido en el testamento de Riva Agüero. Cipriani puede ser el diablo en persona, pero lo que se discute es si le asiste o no –en su condición de Cardenal- un derecho particular. Y cualquier liberal, incluidos los de izquierda, debería entender que no importan las cualidades personales del que reclama por un derecho si es que tal derecho le corresponde de acuerdo a la normatividad vigente.

Defender a la PUCP apelando al conservadurismo del Opus Dei o acusando de fachos y/o pro-fujimoristas a los que celebran en la otra esquina, me parece una muestra de la intolerancia de aquellos que pretenden defender a la PUCP, a la que consideran como un centro abierto y plural, cayendo en los mismos vicios que parecen criticar. Si la PUCP es tan plural y abierta, ¿Cómo es que muchos de sus defensores –casi todos formados en sus aulas-parecen no ser menos intolerantes que los conservadores que pretenden controlarla?

¿Y qué pasa si la justicia determina que el testamento de Riva Agüero le concede un rol en el manejo de la universidad al Arzobispado? ¿Patearán el tablero?

MAS SOBRE EL TEMA

Ver este post de Silvio Rendón para una visión menos “camiseta” del caso PUCP.

sábado, 1 de mayo de 2010

Corrupción y recursos minerales en Perú

Comparto el power point de una presentación que di ayer en el Development Workshop de mi programa doctoral sobre resultados preliminares de un estudio que vengo haciendo sobre corrupción y recursos minerales en el Perú. Semanas atrás lo presente también en el seminario de metodología del Departamento de Ciencia Política aquí en Berkeley. Interesante el contraste entre el tipo de preguntas que uno enfrenta cuando el auditorio está lleno de politólogos. Da para escribir un post.

Gracias a Tania Lozano por la asistencia en la investigacion.

Resource Windfall and Corruption

Contrafactuales Cipriani versus la PUCP

La sentencia del Tribunal Constitucional respecto al caso Cipriani versus la PUCP ha causado la comprensible preocupación (aunque en mi impresión exagerada) de gente vinculada a la PUCP respecto al futuro de esta casa de estudios. Confieso no entender los pormenores del caso (un buen análisis puede encontrarse en el blog de J.A. Godoy y el de M.Tanaka), y de verdad que tampoco me llama mucho la atención como para invertir el tiempo en entenderlo. Sin embargo, si me llama la atención la (sobre?)reacción de mucha gente respecto al caso. Como no suelo opinar de lo que no conozco, me limitare a hacer unas preguntas y una comentario sobre un caso similar que si conozco un poco mejor.

Primero, veamos algunas reacciones:

“Ese triste pero posible panorama, recordémoslo, no es el de una simple crisis interna para la Universidad Católica. La PUCP es la institución más solvente de la academia peruana, es uno de los motores de nuestra intelectualidad, una de las pocas tablas de salvación de nuestra sociedad si es que alguna vez esperamos salir del agujero en el que los Fujimoris y los Garcías nos han enterrado. ¿Se puede permitir que quede precisamente en manos de ellos mismos?

¿Cuánto tiempo pasará antes de que desaparezcan el Instituto de Derechos Humanos de la PUCP, las valiosas cooperaciones entre la universidad y la sociedad civil o los mecanismos de difusión y construcción de una cultura al alcance de todos que la PUCP promueve a través de eventos como el Festival de Cine de Lima?” Los fuji-fachos

“Les importa muy poco o nada el riesgo de que una de las universidades más importantes del Perú sea capturada por manos ultraconservadoras, y que su nivel académico descienda al abismo en virtud del control ideológico ultramontano. A muchos falsos liberales no les interesa la preservación de las libertades académicas, o que se prohíba la lectura de ciertos libros (con “etiqueta roja”) o que se impida la investigación en determinados temas. Tampoco reparan en el hecho de que hoy la PUCP es un recinto plural en donde encontramos profesores de distintas escuelas y modos de pensamiento, pluralidad que se disolvería con la intervención conservadora; mienten quienes sugieren malintencionadamente que la PUCP constituye una “cantera izquierdista” El fariseísmo de los falsos liberales

“Hay una tercera razón y es crucial. La Iglesia no puede controlar las finanzas de una universidad, porque puede ahogar económicamente aquellas iniciativas que no le agradan. Dice que no se va a meter con cursos ni profesores, pero controlando el presupuesto puede orientar las cosas hacia donde desee. En realidad, ni la Iglesia ni ninguna otra institución puede decidir sobre la economía de una universidad. El riesgo es que cese la producción de ciencia y se transforme en propaganda. Por ello, la enorme importancia que para todo el país tiene la autonomía universitaria, también violada por este insólito fallo del TC.” La Pugna por la Católica

En resumen, si el Cardenal lograse controlar la PUCP, entonces un poco mas y volveríamos a la edad media. La PUCP se volvería en nido de conservadores y propagandistas (una sucursal del Opus Dei), y con ella se afectaría el nivel de la academia peruana.

Preguntas:

¿No es la Universidad de Piura una universidad controlada por el Opus Dei? ¿No es cierto que, hoy por hoy, es la universidad que tiene la mejor plana docente en economía en el Perú (buena parte de ella con doctorados en el exterior por encima del promedio de doctores que tienen la UP y la PUCP)? Como que no suena, más allá de que nos guste o no la doctrina de Escrivá de Balaguer, que el Opus Dei controle universidades de mala calidad.

En el escenario de que Cipriani llegara a controlar la PUCP:

¿Botaran a todos los profesores que no sean católicos? ¿Quemaran todos los libros de Sartre en el Polideportivo de la PUCP? ¿Prohibirán que las estudiantes usen minifaldas en el campus? ¿Expulsaran a estudiantes que se fumen un troncho en sociales? ¿Prohibirán la lectura de los libros del Padre Gutiérrez? ¿Habrá carteles llamando a la castidad pegados en todos los murales?

Si, se que exagero, pero mi sensación es que las reacciones por el fallo no lo son menos. Ahora en serio:

¿Cambiara la composición del profesorado? ¿Despedirán a los profesores de tendencia de izquierda? Me parece algo difícil. Ni siquiera Fujimori, con todo el apoyo que tuvo, pudo llevar a cabo una reforma laboral tan radical. Con toda la resistencia que tiene Cipriani, dudo que encuentre espacio como para cambiar abruptamente la composición de la plana docente.

Si no son los profesores, ¿entonces qué? Los temas de investigación de los profesores no se verán afectados ya que eso no pasa en ninguna universidad controlada por la Iglesia, más aun en un contexto como el peruano en donde básicamente se produce gracias a consultorías y no por fondos asignados directamente por la universidad. Las bibliotecas no se verán en lo sustancial afectadas (no creo que Cipriani mande a quemar libros de física nuclear, de biología molecular o de teoría del desarrollo). Uno no debería esperar cambios en el caso de las ciencias básicas y por ahí tal vez alguno que otro cambio marginal en el caso de las letras y ciencias sociales, que en lo sustancial no debería afectar, para bien o para mal, la calidad de la investigación y enseñanza producida por la universidad (que, convengamos, para estándares internacionales no son tan buenas que digamos).

Ahora, uno si podría observar ciertos cambios en algunas posiciones más institucionales de la universidad, pero ahí el asunto es más relativo. A mí me parece positivo el apoyo y el rol que la PUCP ha tenido en temas de DDHH. Pero si lo dejara de tener, no me parece que sería el fin del mundo como ciertos sectores parecen sugerir. Existe un movimiento importante de personas e instituciones interesadas en DDHH en el país, por lo que dudo que la desactivación del Instituto de Derechos Humanos de la PUCP vaya a afectar demasiado. Lo mismo puede aplicarse a otros temores similares a la pérdida del énfasis en la temática de DDHH que ha tenido la universidad. Si no lo hace la PUCP alguien más lo hará.

Esto me recuerda a lo que paso en el Banco Mundial cuando entro Paul Wolfowitz a la presidencia. Como saben, Paul Wolfowitz fue secretario de Defensa durante el gobierno del impopular Bush. Cuando asumió la presidencia del BM, mucha gente pensó que el Banco se volvería una institución al servicio de los conservadores de la Casa Blanca y que habría una retroceso en términos de la agenda más progresista que el Banco había asumido durante los 10 años de Wolfenshon. Obviamente, no paso nada, porque una institución tan grande como el BM no cambia de la noche a la mañana debido a las naturales resistencias institucionales y una cultura propia que es más fuerte que los deseos de la cabeza de turno. La burocracia del Banco siguió moviéndose a su propio ritmo y los prestamos e investigación que el Banco desarrollo durante ese periodo no cambio en lo mas mínimo. Los temas siguieron siendo sustancialmente los mismos, salvo alguna que otra nueva iniciativa, que es lo común en el Banco. Finalmente, la misma burocracia se las arreglo para terminar forzando la salida de Wolfowitz.

Tengo la impresión que una institución como la PUCP algo similar sucedería. Obviamente en un escenario de control bajo Cipriani es de esperar que este quiera imprimirle su dinámica a la universidad, pero calculo que resistencias institucionales ahogaran cualquier intentona conservadora.

Ahora, obviamente que los incentivos son exagerar la historia para ganar apoyo a la causa, lo cual es fácil cuando en la otra esquina esta un personaje tan impopular como Cipriani. Pero no exageremos tanto tampoco. Aun así se diese el escenario más apocalíptico que plantean algunos, dudo mucho que la suerte de la PUCP deba importarle mucho al ciudadano de a pie, como sugiere Tony Zapata. Creo que hay batallas más importantes por pelear que un litigio entre una universidad privada y un sector de la Iglesia sobre asuntos testamentales.

Salvo mejor parecer.

ACTUALIZACION

Mas citas fatalistas:

“Cual espesa nube volcánica del Eyjafjallajökull, la sombra del arzobispado se cierne sobre la autonomía de la Pontificia Universidad Católica del Perú…

Este es el legado que convierte a la PUCP en una presa irresistible para la ideología autoritaria y oscurantista del Opus Dei. No es que la universidad haya formado únicamente profesionales cercanos a la izquierda, que los hay y de los más destacados. También han salido de sus aulas derechistas del más alto nivel. Es precisamente esa pluralidad la que resulta inadmisible para una mentalidad que, tal como puede verse en la Universidad de Piura, execra esa dinámica convivencia de ideas opuestas, que se enriquecen de una tensión fecunda y contradictoria.” No son (solo) cosas de abogados

“La sentencia del TC no tiene ningún valor jurídico cuando se pronuncia sobre materias que exceden su competencia. Pero es útil a la campaña propagandística que ha montado el Opus Dei contra la PUCP, a través de los voceros fujimoristas. Basta ver la algarada desplegada por Correo, Expreso y La Razón para constatarlo. Los mismos enemigos de la CVR y encubridores de las violaciones de los derechos humanos (esa cojudez que tanto incomoda a monseñor Cipriani) vuelven a aparecer juntos.” Los de siempre, en lo de siempre

El artículo aparecido en la Republica es de antología.

“El pensamiento crítico y la tolerancia a la diferencia, valores democráticos que han caracterizado por décadas la formación en esta universidad, podrían verse acorralados por la visión conservadora y e intolerante del cardenal Cipriani…

De cualquier forma, lo que está en juego es la suerte de uno de los escasos focos de pensamiento crítico del Perú, ese que en los noventa, mientras San Marcos y otras universidades mostraban fuertes sesgos ideológicos, mantuvo su neutralidad académica y se opuso democráticamente a los gestos autoritarios del gobierno de Alberto Fujimori.”

En especial esta parte linda con la estupidez:

“Una clase con el cardenal Juan Luis Cipriani como profesor podría estar signada por el silencio sepulcral. Los brazos cruzados y la mirada en el vacío, sus discípulos sometidos a una seguidilla de sermones político-religiosos sobre el desenfreno del mundo contemporáneo y las fuerzas del mal que empujan a todo convicto defensor de los derechos humanos. “Lo primero que haríamos al entrar al aula sería una ‘reflexión matutina’, un espacio para comentar las razones para oponerse a los matrimonios homosexuales, los medios de comunicación azuzadores y las píldoras del día siguiente”, imagina Renato Constantino, estudiante de Derecho y presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica.

Si alguien alzara la mano para mostrarse disconforme con alguno de los dogmas ventilados, su pretensión rebotaría en las cuatro paredes del salón. Así lo sospecha Renato: “Cipriani evitaría discutir con frases como ‘Es una revelación divina’, ‘El Señor lo ha querido así’ o ‘Esto excede tu entendimiento’”. La bibliografía escrita por el cardenal docente en la pizarra tendría una serie de omisiones. Tratados socialistas de Karl Marx, perturbadoras novelas existencialistas de Jean Paul Sartre y manifiestos católicos alternativos de Gustavo Gutiérrez, formarían parte de una lista negra de obras cuya lectura se buscaría desincentivar. Esto no se buscaría ejecutar a través de prohibiciones expresas, algo escandaloso en tiempos liberales, sino a partir de sutiles hostigamientos en clase dirigidos a aquellos que pecan de excesiva curiosidad intelectual, como ocurre en los centros educativos conservadores.” La intolerancia se asoma en la PUCP

Siempre he criticado la caricaturización del oponente en cualquier discusión y esta parte del articulo es simplemente un monumento a la caricatura. Qué forma más sesgada la de la periodista que escribió la nota. Si esta egreso de la Católica, habla muy mal de su escuela de periodismo.

Conclusion: parece ser que la intolerancia no es patrimonio exclusivo de Cipriani.

domingo, 18 de abril de 2010

El próximo Nostradamus: Bruce Bueno de Mesquita

Hace tiempo que no posteo. Parciales, un paper y un viaje corto a Washington DC durante el spring break explican buena parte de mi poca dedicación a este blog durante las últimas semanas. Me quedaron varios post pendientes, pero por ahora los dejo con un documental sobre Bruce Bueno de Mesquita, profesor del departamento de ciencia política de New York University, que tiene que ver con la capacidad de las ciencias sociales de hacer predicciones. Me pareció interesante, aunque el hecho que el tipo no exponga su modelo al escrutinio de la comunidad científica le resta –a mi entender-credibilidad.







Watch Next Nostradamus(Bruce Bueno de Mesquita, New York University and Stanford) in People & Blogs | View More Free Videos Online at Veoh.com

Ahora que están de moda estas teorías del 2012, me pregunto porque me mato trabajando en el doctorado en vez de estar en la playa o algo por el estilo. El fin del mundo va a llegar antes de que termine mi tesis doctoral.

En fin.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Curso de Econometría Aplicada en la Universidad del Callao

Un grupo de nuestros alumnos del curso de econometría aplicada estará dictando un curso similar en la Universidad del Callao junto con otros colegas egresados de esa casa de estudios entre el 12 y el 16 de Abril. Nos llena de alegría ver que nuestro proyecto original está dando lugar a iniciativas estudiantiles similares. Para detalles, ver la información abajo. El curso no tendrá costo alguno para los inscritos.

Desde aqui saludamos la iniciativa de Liz Giron, Kenji Cansino y Junior Urtecho por replicar lo aprendido con estudiantes de su casa de estudios.

Curso de Econometria Aplicada CEIN

miércoles, 3 de marzo de 2010

Libro en Homenaje al Profesor Adolfo Figueroa y Comentarios del Profesor Félix Jiménez al libro “Nuestro Mundo Social”

Gracias a una amable comunicación del profesor Félix Jiménez, me entero que este 24 de marzo se estará presentando un libro en homenaje al profesor Adolfo Figueroa titulado “Teoría económica y Desarrollo Social: Exclusión, Desigualdad y Democracia. Homenaje a Adolfo Figueroa”, editado por el profesor Jiménez para el Fondo Editorial de la PUCP. Sin duda, un merecido homenaje para uno de los economistas peruanos más importantes de las últimas décadas. La influencia de Figueroa en los estudios sobre desigualdad y desarrollo ha sido fundamental, y su trabajo un punto de partida obligado para quienes como él compartimos el interés de comprender la dinámica distributiva del país. La ocasión es propicia como para hacer una pequeña evaluación de la importancia de la obra del profesor Figueroa desde este humilde espacio, tarea a la que espero dedicarme a la brevedad.

Gracias a una cortesía del profesor Jiménez, comparto en este blog los comentarios que el profesor Jiménez hiciera durante la presentación del libro “Nuestro Mundo Social” del Profesor Figueroa. Este libro es un esfuerzo importante de Figueroa por hacer llegar a un público más amplio los elementos centrales de su teoría de la sociedad Sigma, un trabajo bastante más técnico y riguroso, aunque por ello mismo escrito pensando en los colegas y no en el público general. Estoy seguro que los lectores de este blog apreciaran la riqueza de los comentarios del profesor Jiménez al texto del profesor Figueroa.

Felix Jimenez-Comentario a Nuestro Mundo Social (24-Junio-2008)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Anti-positivismo y objetividad en las ciencias sociales

En este post comentaba el debate que sobre el tema se ha venido desarrollando en la red. Martin Tanaka ha escrito un nuevo post al respecto:

http://martintanaka.blogspot.com/2010/02/objetividad-y-ciencias-sociales-5.html

En este post, quiero referirme al anti-positivismo de algunos de los participantes del mismo. Tomemos, por ejemplo, la última intervención al respecto de Gonzalo Gamio:

“Considero que el modelo de ciencia social que suscribe Tanaka acusa una excesiva influencia del positivismo, y que eso lo lleva a asumir una idea del sujeto epistémico como un espectador imparcial privilegiado, que ha logrado trascender con éxito el lastre de su arraigo histórico-cultural y el círculo de sus intereses y presuposiciones. Me da la impresión que esa epistemología no siempre está formulada expresamente, pero se re-vela parcialmente cuando afirma que es posible y deseable separar el ser y el deber ser en el estudio del fenómeno político, cuando sugiere que debemos construir una “mirada neutral” sobre la realidad social (incluso postulada como télos), o cuando sostiene que la teoría de la rational choice constituye una perspectiva nuclear en la tradición disciplinar de la ciencia política.” Compromiso Político y Ciencias Sociales

Tengo la impresión que el autor nos ofrece una versión caricaturizada de los enfoques epistemológicos de la tradición positivista. Desde hace mucho tiempo atrás, las versiones positivistas reconocen la imposibilidad de un análisis científico imparcial y libre de condicionantes históricos y culturales en el sentido mencionado por Gamio. Cualquiera lector familiarizado con los trabajos de Lakatos sabe de lo que estoy hablando. Tampoco es cierto que las versiones modernas del positivismo planteen que sea posible separar el ser del debe ser (lo que se conoce como la “guillotina de Hume”). Solo una lectura descuidada podría explicar lo anterior.

¿Eso significa que no sea posible aspirar a una ciencia social “libre de valores”? O, en los términos de Gamio, ¿una ciencia en donde sea posible separar lo normativo de lo positivo? Tal y como veo el asunto, me parece que se trata de una incomprensión de lo que la tradición positivista plantea. Cito, por ejemplo, el trabajo de Mark Blaug que comente en este post:

“The doctrine of value-free social science asserts, first of all, that the logical status of factual, descriptive is-statements is different in kind from that of normative, prescriptive ought-statements, and second, that the methodological judgments that are involved in reaching agreement on is-statements differ in important ways from those used to reach a consensus on normative value judgments. The claim that social science can be value-free in this sense does not deny that ideological bias creeps into the very selection of the questions that social scientists investigate, that the inferences that are drawn from factual evidence are sometimes influenced by values of a particular kind, nor even that the practical advice that social scientists offer is frequently loaded with concealed value judgments, the better to persuade rather than merely to advise. The argument does not rest in any way on the supposed impersonal detachment of individual social scientists but rather on the social aspects of scientific activity, on the critical tradition of a scientific community that constantly weeds out the competing biases of individual scientists. Max Weber made all this perfectly clear over fifty years ago when he laid down the doctrine of Wertfreiheit (freedom from value) and there is really no excuse for misunderstanding of his meaning at this late stage.

Obviously, Weber did not deny that social science as it is actually practiced is shot through with political bias; it is precisely for that reason that he preached the possibility of value-free social science. Moreover, Wertfreiheit did not for him imply that the valuations of human beings cannot be rationally analyzed. On the contrary, he insisted that Wertungsdiskussionen (discussions on values) were not only possible but of the greatest utility “ Blaug (1992), 116-117

Más adelante, en un párrafo que podría aplicarse a las críticas de Gamio, el autor escribe:

“Few of those who attack the doctrine of Wertfreiheit have the courage of their own convictions. After marshaling all the standard arguments against the Wertfreiheit camp, they usually end up by saying that we are all in favor of objective truth and ''impartial science," although how there can be such things if "ises" are inextricably tied up with "oughts" is not made clear. If there are not at least some descriptive, factual assertions about social uniformities that are value-free (apart from the characterizing value judgments implied in methodological judgments), it seems difficult to escape the conclusion that we have the license to assert whatever we please.” Blaug (1992), 117-118.

Mi impresión es que Gamio nos presenta una visión rancia del positivismo que ningún positivista serio de hoy se atrevería a sostener. Esa separación entre el ser y el debe ser a nivel individual es ciertamente imposible y es algo en lo que hay que estar de acuerdo con las criticas de Gamio. Pero no es eso lo que sostiene el positivismo moderno. Como mencione en mi post anterior, no se trata de un asunto individual. Es la existencia de programas de investigación en competencia lo que permite que nos aproximemos progresivamente a la “verdad”.

Lo mismo aplica a la crítica de Gamio a los enfoques de elección racional. Ningún economista serio afirmaría que “es así” como operan los individuos. Se trata de una simplificación grosera que utilizamos para generar hipótesis que luego testeamos con los datos de la realidad. La bondad de la simplificación habrá de juzgarse en función a su capacidad de generar hipótesis de interés que sean una buena aproximación al fenómeno bajo análisis. Es, por eso mismo, una concepción limitada de la racionalidad y eso es algo de lo que siempre hemos sido conscientes en la profesión. Hay toda una rama de la economía que esta avanzado en mejorar nuestra compresión de la racionalidad individual, pero que no deja de formar parte de una tradición positivista. Un buen survey, puede encontrarse en este artículo de Stefano Dellavigna aparecido en Journal of Economic Literature, que reseña la literatura experimental sobre las desviaciones a la racionalidad identificadas en la literatura.

http://elsa.berkeley.edu/~sdellavi/wp/01-DellaVigna-4721.pdf

Estos datos tampoco son neutros por cierto y tampoco pueden leerse sin ausencia de una teoría (punto en el que concordamos con Gamio). Pero esto es lugar común en la tradición positivista, y puede encontrarse en los textos más antiguos del filosofo argentino Mario Bunge (desde 1963 por cierto, en la primera edición de la Investigación Científica si mal no recuerdo).

Con esto no quiero decir que las aproximaciones de vena positivista no estén exentas de problemas. De hecho, no hay escuela de pensamiento alternativa al positivismo que no tenga problemas similares o más graves aun. Pero una cosa es enarbolar críticas serias al positivismo y otra muy distinta es construirse un positivismo de caricatura para fácilmente criticarlo. En el caso de los argumentos de Gamio, estamos ante críticas que parecieran dirigidas a un positivismo de vieja guardia, pero que difícilmente constituyen argumentos en contra de las versiones modernas del positivismo y el racionalismo critico.

martes, 23 de febrero de 2010

Testimonios del curso de econometría

Si, ya se, deben estar aburridos de las continuas referencias en este blog al curso de econometría en el que estuve metido en enero. En realidad, los seguiré aburriendo con estas cosas porque estamos preparando nuevos cursos para un futuro cercano en el marco de esta experiencia inicial. Ya se enterarán en los próximos meses de lo que viene. Sin embargo, aprovecho la ocasión para compartir unos testimonios de estudiantes del curso que el CIES acaba de colgar en su página web. Lo comparto porque en realidad me parece divertido ver a la gente del curso en el tratamiento de ser filmados.

Elizabeth Servan (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

Yohnny Campana (Universidad Nacional San Antonio de Abad de Cusco)

Hubert Luna (Universidad Nacional San Agustín de Arequipa)

Bonus track

Bueno, alguien tenía que hablar por los profesores.

sábado, 20 de febrero de 2010

Sobre ideología, compromiso intelectual y ciencias sociales


Desde hace unas semanas se viene desarrollando un debate interesante, en algunas columnas de opinión y blogs, sobre la objetividad de las ciencias sociales en el país. Todo surge a partir del compromiso asumido por algunos intelectuales de izquierda del país (Alberto Adrianzen, Sinesio Lopez, Nicolas Lynch, entre otros) con la candidatura de Ollanta Humala. El manifiesto se puede leer aquí:

http://albertoadrianzen.lamula.pe/2010/01/18/intelectuales-peruanos-apoyan-candidatura-presidencial-de-ollanta-humala/

Conciliar el compromiso político con el ejercicio intelectual no tendría que ser problemático en tanto se admita que ambas actividades están sometidas a reglas de distintas naturaleza. Por esa razón, es que tengo la impresión que en buena medida el debate sobre el tema de las “objetividad” en las ciencias sociales –por lo menos, en la forma que lo viene desarrollando parte de los participantes está mal planteado: no se trata de reclamar “objetividad” al intelectual y/u obligarlo a declarar sus preferencias políticas. La objetividad no consiste en reclamarle a el intelectual imparcialidad frente a su objeto de estudio. Tampoco es el resultado de un atributo individidual. La objetividad deviene de una academia conformada por intelectuales que se someten al rigor de la crítica científica y que exponen los supuestos de sus análisis. O, para ponerlo en términos de Imre Lakatos, depende de la competencia entre programas de investigación y su interacción con la realidad.

Me explico con un ejemplo. Un lugar común entre los intelectuales de izquierda, es señalar que el modelo neoliberal ha acentuado la desigualdad en el país. Como ciudadanos, tienen el derecho a sostener esa idea, pero el ejercicio intelectual y la práctica científica exigen que sometan la hipótesis sobre el incremento de la desigualdad al test empírico. Es decir, no bastan las creencias y las impresiones, es necesario documentar el hecho empírico bajo estudio. Para ello, tendrían que proveer evidencia solida de que los datos de la realidad no refutan esta hipótesis.

Es importante notar que la ideología de los intelectuales nada tiene que ver con la objetividad del conocimiento científico. Como bien nota Lakatos, las ideologías y creencias de los investigadores son parte de la práctica científica. En el esquema de Lakatos, la ideología y las preferencias de los investigadores de un determinado programa de investigación forma parte de lo que él denomina el “núcleo”. La ideología define cuales son las preferencias respecto a los temas de investigación así como el desarrollo de ciertas hipótesis sobre la realidad. Así por ejemplo, los académicos de izquierda tienen la creencia de que el capitalismo es inherente desigualador y excluyente. Hasta aquí todo bien.

Siguiendo a Lakatos, uno podría decir que la objetividad viene por el hecho de que no solo hay académicos de izquierda en la academia. Existen académicos con otras opciones teóricas, ideológicas y metodológicas que pueden proveer una explicación alternativa a la sugerida por los académicos de izquierda, y es el resultado de esa competencia entre visiones distintas las que determinan la objetividad de un campo del conocimiento. Así, en el ejemplo de la desigualdad, existen académicos que sugerirían que en realidad no hay evidencia de que el modelo neoliberal sea inherentemente desigualador. Por esa razón, dentro del enfoque de Lakatos, la evolución del conocimiento científico es el resultado de la competencia entre programas de investigación y su interacción con los datos de la realidad.

El problema a mi entender, no es que los académicos traten de ser políticamente asépticos y/o que traten de ser objetivos a nivel individual. El asunto parte por seguir ciertas reglas en la práctica científica que exige que sometan sus teorías, modelos y datos al escrutinio de la comunidad científica. Esa es una práctica, que por ejemplo, exigen ahora los journals académicos en economía, los cuales piden que, para poder publicar un artículo, al autor debe entregar los datos y los códigos de programación utilizados para generar los resultados del estudio de modo tal que cualquiera pueda replicar los resultados y eventualmente someterlos a critica. Entonces, la objetividad no es un atributo personal del investigador; es el resultado de haber sometido sus trabajos al escrutinio de sus colegas, sean cuales sean las preferencias ideológicas que estos tengan. Por eso importante la existencia de una academia competitiva, como he insistido en otros posts.

Por esta razón, creo que el debate ha estado mal planteado precisamente por la ausencia de una buena epistemología. En su artículo en la Republica, Nelson Manrique se pregunta:

“¿Es imposible entonces la objetividad? En las CCSS podemos hablar más bien de grados de objetividad, que pueden ser mayores en la medida en que seamos capaces de poner bajo control nuestros sesgos conscientes e inconscientes. La paradoja es que suele ser más objetivo quien es capaz de poner sus sesgos sobre la mesa en comparación con aquel que ingenuamente cree que no los tiene y que, al no reconocerlos, no puede controlarlos.”

http://www.larepublica.pe/node/244968

Es claro que hay una confusión en tanto la objetividad se define en función a la habilidad del investigador para controlar sus “sesgos conscientes e inconscientes”. Paradójicamente, casi al final de su artículo el autor se vuelva “lakatosoniano” al decir:

“La ciencia, por otra parte, se construye en la confrontación de ideas y esta suele desarrollarse mejor cuando quienes participan en el debate son conscientes de sus sesgos y opciones ideológicas.”

Un argumento similar sobre la objetividad, puede verse en este post de Martin Tanaka:

“Estoy totalmente de acuerdo con que el "conocimiento objetivo" es una quimera; pero la conclusión que debemos sacar de ello es que precisamente por eso en la investigación debemos esforzarnos al máximo por ser rigurosos y por seguir un método, de modo que nuestros planteamientos estén bien fundamentados, evalúen los temas de estudio con criterios y unidades de medida justas, se sostengan en evidencia recogida sin sesgos, siguiendo un protocolo, y sean verificables, contrastables, falsificables, sometibles a crítica, es decir, esforzarnos por reducir lo más posible el margen para la subjetividad y la arbitrariedad. Aún así, debemos siempre ser humildes, porque nunca lograremos evitar del todo sesgos, supuestos no examinados, escapar de múltiples determinaciones sociales, epistemológicas. El problema es transmitir el mensaje de que, como la objetividad no existe, solo existe la subjetividad, y por lo tanto todos estamos autorizados a decir lo que nos de la gana y a defender aquello en lo que creemos sin ningún control. Mi experiencia personal es que, aunque parezca exagerado, este riesgo es mucho más grande de lo que uno supondría en nuestras ciencias sociales.”

http://martintanaka.blogspot.com/2010/02/objetividad-y-ciencias-sociales.html

Tengo la impresión que el texto de Martin hay una confusión entre rigor y objetividad. Permítanme un ejemplo personal para ilustrar mi punto. Cuando empecé a estudiar el tema de igualdad de oportunidades, mi interés era resolver una inquietud personal. Quería entender por qué algunas personan progresan y superan la pobreza mientras que otros fracasan en el intento. Mi propia experiencia personal me llevaba a estudiar este tema y, obviamente, influenció mi forma de abordar el problema de estudio y a generar hipótesis de partida. Buena parte de la academia progresista del país tiende a argumentar que son condiciones estructurales y factores fuera del control de las personas las que determinan el logro individual, mientras que en lo personal me parecía que –siendo cierto lo anterior- se subestimaba el rol que tiene el esfuerzo personal para superar la pobreza. Esto que digo, es completamente subjetivo: era mi experiencia personal, la experiencia de venir de una familia de obreros y de haber crecido en un barrio pobre, y a pesar de ello estar avanzando. Era esa experiencia la que me daba una hipótesis a testear.

Ahora, el ser subjetivo con el tema no significa que no se pueda ser riguroso. En ese estudio utilizamos las mejores fuentes de información disponibles (señalando sus problemas) e hicimos un esfuerzo por señalar las limitaciones e indicar los supuestos del análisis. Documentamos las estrategias de medición que utilizamos y nos aseguramos que los resultados sean robustos a cambios a las especificaciones empíricas. Hicimos una revisión de la literatura que incorporaba la mayor parte de lo producido sobre el tema en el país. Las conclusiones se basaron en lo que era posible decir y cuando no fue totalmente posible tratamos de hacer explicito la fuente utilizada. Eso no significa que no haya errores, lo cual siempre es posible.

Sin embargo, lo central a mi entender es que estudios posteriores han encontrado evidencia que es consistente con los resultados centrales de nuestra investigación. En aquel estudio, indicábamos que la desigualdad había venido reduciéndose en el país. Estudios recientes para diverso países de la región están encontrado que la desigualdad se está reduciendo. Ver por ejemplo:

“The recent decline of inequality in Latin America: Argentina, Brazil, Mexico and Peru” de Luis Calva y Nora Lustig

http://www.ecineq.org/milano/WP/ECINEQ2009-140.pdf

Entonces, la objetividad no viene porque no hayamos podido controlar nuestros prejuicios y valores sobre el tema bajo análisis, sino porque hay otra gente allá fuera interesada –con diferentes experiencias, valores e ideologías- que están encontrando resultados similares a los nuestros y sometiéndolos a crítica. Por esa razón, creo que mientras el rigor es un atributo exigible al investigador en una comunidad científica, ello no tiene que ver con la objetividad. Un investigador puede tener las preferencias políticas que desee, pero a la hora de presentar los resultados de sus investigaciones a sus colegas tendrá que demostrar que ha sido riguroso y metódico, y someterse a la crítica de la comunidad académica.

Así, mientras estoy de acuerdo que es imposible exigirle a un investigador social objetividad, estoy desacuerdo con la idea de que la objetividad del conocimiento social no es posible. Con ello no quiero decir que ello sea una tarea sencilla. A mi entender, el problema con los intelectuales que apoyan a Humala no es que no sean objetivos. El problema es que no son rigurosos en la medida que su análisis sobre los problemas de la sociedad dista de ser consistente con los datos básicos de la realidad, como he escrito extensamente en este blog.

El problema entonces no es tener una ideología determinada. El problema es cuando, por razones ideológicas, ciertos intelectuales se resisten a mirar los datos de la realidad. Y para eso, no hay epistemología que valga.

MAS SOBRE EL TEMA

http://martintanaka.blogspot.com/2010/02/objetividad-y-ciencias-sociales-2.html

http://martintanaka.blogspot.com/2010/02/objetividad-y-ciencias-sociales-3.html

http://gonzalogamio.blogspot.com/2010/01/sobre-la-objetividad-y-la-ciencia.html

http://grancomboclub.com/2010/02/militancia-y-ciencia-social.html

http://www.larepublica.pe/delito-de-opinion/16/02/2010/el-compromiso-intelectual

lunes, 15 de febrero de 2010

Presentación de nuevo número de la Revista Elecciones de la ONPE


Mi estimado amigo y co-autor Gerson Julcarima, funcionario del Área de Investigación Electoral de la ONPE, me comenta que mañana se presenta un nuevo número de la revista Elecciones que edita el organismo electoral. El tema central de este número es ciudadanía y participación en los procesos electorales. El ingreso es libre para los interesados. Estarán comentando Enrique Bernales y María Isabel Remy.

Canciones para el dia de San Valentin

Hace un tiempo Daniel Salas escribió un post en el GCC sobre canciones para el día de San Valentín que siempre quise piratear. Ahora, antes que me gane el sueño, quiero hacer mi propia versión con algunas canciones que me recuerdan hechos, momentos, personas y sensaciones. Sin ningún orden en particular, aquí van:

Cancion 1: “¿Recuerdas el amor? (Do you remember love?)” del soundtrack de Macross

Los nostálgicos que aun recuerdan la serie Macross (popularizada en el Perú en la versión americana Robotech), sabrán que esta canción fue el tema central de la película del mismo nombre estrenada en 1984 (para ser exactos, “The Super Dimension Fortress Macross: Do You Remember Love?”). Sin duda, todo un clásico. Esta es una versión acústica cantada por Lijima Mari. Obviamente esta en japonés, pero una traducción en ingles puede encontrarse aquí.


Canción 2: “Cuanto de mi es solo tu voz encarnada en mi” de Rafo Raez

Esta canción me recuerda mis primeros años en San Marcos. La escuche por primera vez en un cassete que llego gratis en una revista para jóvenes que editó la ONG CEAPAZ, allá por 1997. Sin duda, una de las mejores canciones de Rafo.


Cancion 3: “Todo se tranforma” de Jorge Drexler

La escuche por primera vez gracias a Vanessa Rios, cuando ambos trabajabamos en CEDEP allá en el 2004, pero recién le preste atención mientras estuve viviendo en Buenos Aires. Mis roomates en Belgrano podrán dar fe de ello.


Canción 4: “Insurrección” de El Ultimo de la Fila

Esta canción también me recuerda mi época en CEDEP. La ponía todos los días y la cantaba con emoción, a pesar de las quejas de mis buenos amigos Vanessa y Henry Espinoza. ¡Tiempos aquellos!


Canción 5: “Por ti volare” de Andrea Bochelli

Escuche mucho esta canción el semestre pasado, luego de mi vuelta de Lima a mediados de julio. Te la cantare de vuelta C.H., cuando vuelva.

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Canción 6: “Buena Chica” de Los Secretos

La escuche por primera vez en un cover de Mar de Copas. Por alguna razón que no entiendo aun, me da mucha energía escucharla.


Canción 7: “Ciego” de Jafet

Esta canción es de un cantautor peruano poco conocido. Conseguí el disco alguna vez que estuve en Lima y la escuche mucho cuando vivía en Washington, DC. Me recuerda mi primer departamento en Rosslynn, Virginia.


Canción 8: “Ella y El” de Pedro Suarez-Vertiz

Esta canción esta en el último disco de Pedro, titulado Amazonas. Por alguna razón, me recuerda a una amiga que no se lleva bien con su padre. Sobre todo esa estrofa en que dice:

“O cuando escuchaban Mecano, aparcados en la esquina

Y ella cantaba con todo el corazón”

Ojala todo te vaya mejor con tu viejo.


Canción 9: “Los Hombres” de Mar de Copas y Micky Gonzales

Esta canción me recuerda la época en que vivía en Cleveland Park en DC. Es media caleta. Solo se puede escuchar en la página web de MDC.

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Canción 10: “Nunca encontraré a alguien que se parezca a ti” de Daniel F

La canción por la que me hice fan del F. Me recuerda a una amiga periodista de Panama a la que conocí en un vuelo a México (íbamos al mismo evento) y que ahora vive en España. Yo recién me había comprado el disco “Memorias de Vesania” y me lo lleve a Monterrey para tener algo que escuchar en el avión. Le gusto mucho esta canción y al final le regale el disco.

Bueno, esto fue una historia de canciones con historia. ¿Cuáles son las suyas?