jueves, 26 de junio de 2008

¿"Crisis distributiva" a la vista? Sobre la desigualdad y la protesta social

Desde hace unas semanas, como producto del debate sobre los números de pobreza, se ha comenzado a discutir nuevamente el tema de la desigualdad en el Perú. Una de las aristas de la discusión, tiene que ver con la intensificación de la protesta social como resultado de la incapacidad del modelo económico para redistribuir la bonanza económica. Así, tendríamos que la elevada desigualdad seria el principal factor detrás de las últimas protestas, como la ocurrida en Moquegua.

Desde un punto de vista teórico, existen muchas aproximaciones conceptuales que tratan de dar cuenta al fenómeno en cuestión. En 1993, el profesor Adolfo Figueroa publico un libro titulado “Crisis Distributiva en el Perú”. En dicho trabajo, Figueroa introduce su teoría de la tolerancia limitada a la desigualdad según la cual podemos suponer que los individuos tienen un sentido de justicia o equidad, esto es, tienen un umbral de tolerancia a la desigualdad. Si los niveles de desigualdad van más allá de dichos umbrales de tolerancia los individuos rechazarán el resultado distributivo imperante, desconociendo las reglas de producción y distribución establecidas en el contrato social. Así, no cualquier distribución del ingreso será socialmente tolerada.

Cualquier resultado distributivo que se encuentre ubicado lejos de la región de tolerancia conllevará a que la gente emprenda un conjunto de acciones conducentes a modificar la distribución del ingreso resultante a través de mecanismos situados fuera del mercado y obviando cualquier parámetro institucional. Un elevado grado de desigualdad implica una extendida situación de pobreza en la sociedad, por lo cual este conjunto de acciones consistirá básicamente en el desarrollo de estrategias de sobrevivencia por parte de los grupos menos favorecidos de la sociedad para afrontar los efectos perniciosos de la extrema inequidad.

En este contexto, los individuos desconocerán los derechos de propiedad establecidos. Aumentarán los robos, los asaltos y se incrementará el riesgo de agresión a la integridad física. Por otro lado, se elevará la proporción de los ingresos resultado de relaciones no contractuales, obtenidos por medio de la realización de actividades ilegales. Aumentarán los fraudes y los sobornos destinados a eludir los intentos de las autoridades para erradicar la ilegalidad. Como resultado de todo esto se incrementarán los niveles de violencia a la par que campeará la corrupción.

En términos agregados si el empobrecimiento relativo de los grupos sociales menos favorecidos cruza el umbral de tolerancia podrían generarse condiciones para la realización de acciones colectivas de rechazo al resultado distributivo. Estas acciones podrían derivar en una excesiva fragmentación y conflicto social que afectaría sensiblemente la solidez misma del contrato social, dándose paso a lo que Figueroa ha denominado crisis distributiva.

Dado el rechazo de los grupos sociales menos favorecidos a las reglas de producción y distribución configuradas en el contrato social, éstos intentarán establecer nuevas pautas distributivas de carácter privado por medio del uso de la fuerza. Debilitado el contrato social, la sociedad será víctima de un severo desorden social.

Las consecuencias del desorden social serán diversas. En primer lugar, se incrementarán los costos de protección de la propiedad, lo cual significa que la sociedad se verá en la necesidad de elevar el monto de sus recursos escasos destinados a proteger los derechos de propiedad establecidos. En segundo lugar, los costos de transacción se verán incrementados sustancialmente. El establecimiento de relaciones contractuales requerirá ahora incurrir en costos adicionales con lo cual la dinámica del sistema económico se verá trabada. Finalmente, se deteriorarán las relaciones de confianza entre los miembros del sistema social. La desconfianza será la pauta predominante en las relaciones sociales establecidas a propósito de los intercambios sociales en el sistema de mercado, en el sistema político y el orden institucional.

¿Estamos en la actualidad ante una “crisis distributiva” en el sentido sugerido por Figueroa? A pesar de que se ha impuesto como sentido común la idea de que la desigualdad ha crecido, lo cierto es que no tenemos evidencia de que esta haya efectivamente aumentado (estoy trabajando en un post sobre ello, pero adelanto que el coeficiente de Gini es prácticamente el mismo entre el 2004 y el 2007). ¿Si la desigualdad no ha cambiado mucho en los últimos años, porque entonces la protesta social es más intensa hoy?

Algunas respuestas:

a) Podría pasar que no es necesaria una mayor desigualdad para que los conflictos sociales estallen. Basta con que la gente crea que la desigualdad aumentó (que es lo que también creen los analistas que no miran los datos). Por ejemplo, Nelson Manrique lo describe de este modo:
El dato más relevante es que el 86% de los peruanos consideran que la distribución de la riqueza en el Perú es injusta y muy injusta, contra un 11% que piensa lo contrario. Comparando estos resultados con los de hace un semestre, ha aumentado el número de quienes piensan que los ricos son más ricos y los pobres más pobres. No es difícil adivinar a qué estrato social pertenecen quienes suscriben una y otra opinión.” (el subrayado es mío) Pobres si, tontos no en Peru21.

Es interesante notar que la desigualdad no cambio, pero si la percepción de su cambio, según los resultados comentados por Manrique. Entonces, podríamos revisar la teoría de Figueroa sugiriendo que lo importante es el cambio “percibido” de la desigualdad más que su cambio real.

b) La otra posible respuesta es considerar que simplemente la desigualdad en si no tiene nada que ver y son otros los factores detrás de la intensificación de la protesta social. Esto podría ayudarnos a explicar, de paso, otros periodos de nuestra historia económica reciente. Por ejemplo, lo que más se acerca a la descripción de Figueroa sobre crisis distributiva según mi opinión, es la debacle económica a fines de los ochenta y principios del noventa. El impacto distributivo de la crisis fue de una magnitud importante, y sin embargo la protesta social fue minima comparada con la extensión e intensidad que tiene esta en la actualidad.

Tengo la impresión de que son otros factores los que están detrás del incremento en la intensidad y la duración de los conflictos sociales. La desigualdad es solo un pretexto. Sugiero la siguiente interpretación.

Asumiendo que los agentes son racionales, la decisión de protestar es el resultado de un calculo costo-beneficio. Entre los costos podemos considerar el ingreso dejado de ganar por no trabajar para ir a protestar y la probabilidad de ser castigado por la autoridad publica. Los beneficios incluyen los recursos que se obtendrían en caso de ser exitosa la protesta. Dado que estamos hablando de una acción colectiva, tenemos que tomar en cuenta que dicha acción será más exitosa en tanto el beneficio a obtener sea menos parecido a un bien público y en tanto el número de los interesados sea más pequeño. En palabras de Mancur Olson ".... a menos que el numero de miembros del grupo sea muy pequeño, o que haya coacción o algún otro mecanismo especial para hacer que las personas actúen por su interés común, las personas racionales y egoístas no actuarán para lograr sus intereses comunes o de grupo" (La Lógica de la Acción Colectiva: Bienes Públicos y la Teoría de los Grupos). Dado que la acción colectiva implica incurrir en costos y como los beneficios a obtenerse por medio de la acción suelen ser indivisibles (bien público), entonces aparece el problema del gorrero (free rider problem). Los individuos optarán por no intervenir en la acción puesto que igual se beneficiarían de ésta sin necesidad de incurrir en costo alguno. Bajo estas condiciones, una protesta será más exitosa en tanto se resuelva más eficientemente estos problemas de acción colectiva.

¿Por qué entonces se protesta más ahora habiéndose mantenido la desigualdad constante? La respuesta simple es que es más rentable hacerlo ahora que hace un tiempo atrás. Dada la bonanza económica, el Estado cuenta con más recursos. Al haber más recursos, el beneficio esperado de una acción colectiva es mucho más alto que, digamos, durante la crisis de fines de los noventas cuando el Estado peruano estaba empobrecido y en donde si hubo un incremento de la desigualdad. Adicionalmente, la bonanza también contribuye a “financiar” la protesta social, puesto que la acción colectiva implica incurrir en costos. Con más recursos en los bolsillos, la gente puede –además de cubrir mejor sus necesidades básicas- financiar su participación en acciones colectivas. No es casualidad que las acciones colectivas mas exitosas hayan ocurrido en las regiones menos pobres del país.

Por otro lado, hay que tomar en cuenta que la penalidad por incurrir en acciones colectivas en el país es bajísima. Los que tomaron el puente Montalvo en Moquegua sabían bien que no les pasaría nada a pesar de que estaban cometiendo un delito. Ante un Estado al que le cuesta mucho hacer enforcement para el cumplimiento de la ley, el costo penal de tomar un puente para los que realizan una toma ilegal converge prácticamente a cero.

Para resumir, me parece que la desigualdad tiene poco que ver con las recientes protestas. No en vano son precisamente las regiones menos pobres las que lograr organizar acciones colectivas exitosas. Las razones: a) hay mas recursos para protestar, b) la torta (los recursos fiscales) ha crecido, c) el costo penal de protestar es bastante bajo, d) los problemas de free rider son resueltos de mejor manera pues los recursos obtenidos a partir de la protesta están mas focalizados a grupos específicos (ejm: una región concreta, o un grupo de protesta concreto como los maestros).

El problema de esta lógica redistributiva, es que los grupos más pobres son los que menos se benefician. Moquegua no es Huancavelica, no en vano tiene unos de los PBI per-capita más altos del país. Los más pobres son más numerosos y la tienen más difícil a la hora de resolver sus problemas de acción colectiva, por tanto es poco lo que pueden obtener de las pujas redistributivas que observamos en la actualidad. Por esta razón, no veo porque alguna izquierda puede celebrar (ver este artículo de Javier Diez Canseco) estas pseudo victorias como si fuesen una gran gesta popular, cuando lo que esta pasando en la actualidad es que estamos siendo testigos de peleas entre bien alimentados por un pedazo mas grande de la torta en frente de los mas hambrientos que no tienen tantos recursos como para organizar acciones colectivas exitosas.

8 comentarios:

Farid Matuk dijo...

"A pesar de que se ha impuesto como sentido común la idea de que la desigualdad ha crecido, lo cierto es que no tenemos evidencia de que esta haya efectivamente aumentado (estoy trabajando en un post sobre ello, pero adelanto que el coeficiente de Gini es prácticamente el mismo entre el 2004 y el 2007)."

Hola Stanislao:

Por el año 1993 hice unas pruebas de igualdad de Gini utilizando razón de verosimilitud. ¿Que instrumento piensas usar para evaluar la igualdad de los Gini de 2004 y 2007?

Saludos, Farid

Rosa Vidarte dijo...

Hola,
He calculado el Gini de ingreso y gasto por regiones y a nivel nacional del 2001 al 2007 utilizando la ENAHO. Efectivamente, la desigualdad se ha mantenido relativamente igual
(ha disminuido muy poquito).
Mi tesis va a ser sobre desigualdad regional y crecimiento economico.
Lei tu paper con Vanessa Rios sobre desigualdad de oportunidades.
Saludos,
Rosa Vidarte
rosa.vidarte@pucp.edu.pe

Stanislao Maldonado dijo...

Farid:

Disculpa esta respuesta tardia, pero ando corriendo porque estoy ya dejando Washington para mudarme a California para empezar el doctorado. Aun estoy trabajando en los numeros, pero los datos muestran que no hay un cambio estadisticamente significativo. Aun me faltan testear si las distribuciones no parametricas de Kernel pasan los test de diferencias en distribuciones y probar otros instrumentos como Curvas de Lorenz, pero no creo que la historia cambie mucho. Me estoy yendo a Lima este lunes por 3 semanas, vas a estar por ahi?

Rosa:

Gracias por tu comentario. Veo que mis cifras estan correctas entonces. El tema que estas trabajando me parece interesante, asi que si quieres puedo comentarte tus avances durante mis vacaciones en Lima. Sobre el estudio del CIES, esperamos que se pueda publicar pronto, despues de hacer unas pequenas mejoras. Estos meses ni Vanessa ni yo hemos tenido mucho tiempo, pero espero que lo podamos publicar a la brevedad.

Gracias!

Stanislao

Saludos

Farid Matuk dijo...

Hola Stanislao:

Para verme, tendrías que viajar un poquito mas lejos (mira el enlace abajo). Respecto a "las distribuciones no parametricas de Kernel", no me queda claro si es una nueva técnica en particular o a las antiguas de Kolmogrov-Smirnov.

La conjetura que tengo es que desconocemos la potencia de las pruebas para indicadores de desigualdad. Pudiendo tener resultados tan absurdos que el Gini de Peru y el de cualquier pais escandinavo sean iguales.

En todo caso, estoy hablando de las técnicas disponibles hace 15 años en esta materia.

Saludos, Farid


http://www.ireport.com/people/Matuk

Carlos del Carpio dijo...

Estimado Stanislao,

Estoy de acuerdo contigo en que debe importar más la percepción de desigualdad antes que la desigualdad en si misma. Desde hace tiempo considero que ello es una hipótesis de por si, que sería muy interesante de probar.

En ese sentido, dado el enfoque adoptado en este caso (llámese costo/beneficio, microeconómico, rational choice, etc.), el nuevo planteamiento del problema podría resumirse en dos preguntas:

1. ¿Se debe el aumento de la protesta social a un aumento en la "rentabilidad" de esta?

2. De ser así, ¿qué hace que la protesta social sea mas "rentable" ahora que antes?

En el post lanzas posibles variables que explicarían el posible aumento de esta rentabilidad, sea por el lado de los beneficios (mas recursos para protestar, focalización de intereses, mayores ganancias esperadas, etc.) o por el lado de los costos (menor riesgo penal debido a poco law enforcement).

Sin embargo, en este ultimo aspecto (los costos), leyendo el tercer y cuarto párrafo en referencia a la descripción del "conflicto social" de Figueroa(1993), recordé las entradas reciente de Carlos Meléndez sobre los conflictos sociales (1), en la cual señala que como herencia de la época del terrorismo algunos peruanos han aprendido "la práctica política del senderismo quizás como el paradigma de hacer política: a través de la violencia, del irrespeto a las instituciones y a las leyes, donde el principal enemigo es precisamente el Estado, la autoridad, la ley."

Una hipótesis que surgiría a raíz de estas dos lecturas es que la "radicalización" de la protesta como herencia de la época del terrorismo ha contribuido a resolver los problemas de acción colectiva, más aún que el aumento de recursos para la movilización. Así, la falta de law enforcement estaría reduciendo los costos de organizarse para salir a protestar de esta forma, haciendo rentable radicalizarse, de una forma que no lo era durante la época del terrorismo cuando había fuerte presencia militar y un fuerte riesgo de ser sindicado como terrorista en caso de adoptar una postura de protesta.

En fin, varias hipótesis que podrían formularse pero que no veo por el momento como podrían probarse. Algo en lo que si insistiría es que se necesita construir datos sobre la percepción de desigualdad a fin de probar la hipótesis mencionada al inicio. Un "sentido de justicia" detrás de la protesta radical, siendo una motivación moral, podría estar siendo mucho mas fuerte que cualquier otro factor "rentabilizable", esto es, susceptible de ser analizado bajo un enfoque costo/beneficio.

Saludos cordiales,

Carlos

(1) Véase http://jorobadonotredame.blogspot.com/2008/06/los-conflictos-despus-del-conflicto-el.html

Un tal Lucas dijo...

http://otorongonocomecaballo.blogspot.com/2008/07/el-camino-la-modernidad-esperbamos.html

... Como explica Stanislao Maldonado en este post y Jürgen Schuldt en este, hay un nivel de tolerancia determinado de los individuos frente a la desigualdad...

Anónimo dijo...

Hola de nuevo.
Hace algunos meses puse un comentario aqui y me dijiste que podias comentar mis avances sobre las estimaciones de gini por departamentos durante tus vacaciones..estas por Lima?
Soy amiga de Pavel Coronado (tenemos el mismo asesor de tesis), me dijo que te conoce.
Gracias por todo.
Rosa Vidarte
PD. Tildes omitidas

Stanislao Maldonado dijo...

Hola,

si, me quedo unos dias hasta el 15. Podemos conversar sobre tus avances.

Saludos,

Stanislao