domingo, 5 de julio de 2009

San Marcos y el fenómeno de los “investigadores perdidos”

Después de muchas lunas, tuve un poco de tiempo para darme una vuelta por mi alma mater y ver como andaban las cosas por la Facultad de Ciencias Económicas. Me quedé con una sensación mixta: por un lado, los iconos de siempre, pancartas que siguen discutiendo a Mariategui y los típicos eventos pseudo-académicos en donde lo que predomina es la exegesis de textos de alguna vaca sagrada del pensamiento socialista y casi poca referencia a propuestas más científicas. Por el otro, tuve la oportunidad de conversar -por intermedio de un profesor amigo mío- con estudiantes del último año interesados en hacer investigación en temas de pobreza y desigualdad, cuyos temas de tesis me causaron muy buena impresión.

San Marcos siempre ha tenido entre sus estudiantes gente con madera para dedicarse a la investigación, los cuales en su mayoría terminan dedicándose a otra cosa por la falta de un entorno competitivo en la academia peruana. Me recuerda a aquel fenómeno del “missing women” que Amartya Sen discutiera hace ya varios años atrás pare referirse al déficit de mujeres en varias partes del mundo producto del sesgo hacia los niños varones. Del mismo modo, en la academia peruana los centros de investigación más conocidos no envían convocatorias para puestos de asistente de una manera abierta sino mas bien a través de sus redes de contactos en las universidades privadas. Lo que puede ser eficiente para reducir los costos de búsqueda desde un punto de vista privado, genera una externalidad negativa para aquellos que estudiaron en universidades públicas y tienen aptitud para la investigación. De ahí que me parezca pertinente hablar de un fenómeno de “missing researchers” debido al sesgo a favor de la universidades privadas a la hora de contratar asistentes de investigación.

No tendría que ser así de existir de un entorno competitivo en la academia peruana. Por ejemplo, durante mi estancia en Argentina me sorprendió gratamente que profesores de universidades privadas como Di Tella y San Andrés tengan entre sus asistentes a egresados de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de la Plata. Mi hipótesis es que ello es así por el hecho de que la academia argentina es más competitiva, con profesores que están continuamente presentando sus trabajos de investigación en seminarios de otras universidades y por la existencia de eventos anuales que facilitan la interacción entre profesores y estudiantes de todas las universidades del país, como es el caso del encuentro anual de la Asociación Argentina de Economía Política. Estos espacios permiten que los estudiantes más talentosos de las universidades del país presenten sus investigaciones y de ese modo darse a conocer. Ello sin duda facilita la movilidad que, para alguien como yo acostumbrado a una academia cerrada y poco dialogante, es sorprendente.

Durante los últimos años de la universidad tuve la suerte de interactuar con un grupo humano muy competente, al cual guardo mucho aprecio y admiración. La mayoría no pudo dedicarse a la investigación, como entiendo era su deseo, por la falta de oportunidades en el mercado académico. En los últimos años he tenido la suerte de trabajar con mucha gente muy interesante de otras universidades del país (tanto en el Perú como en el extranjero) y creo no faltar a la verdad al decir que la mayoría de mis compañeros de sueños sanmarquinos no eran menos talentosos que estos. Tengo la impresión que la diferencia sustancial poco tiene que ver con la formación y más con el acceso diferenciado a redes. Un tema de investigación que sería interesante explorar con detalle.

Por suerte, hay gente interesada en cambiar esta situación, entre los que me incluyo. Proveer de mejores herramientas a los estudiantes interesados en la investigación es el primer paso y hacia esa dirección hay que caminar. Apoyo a los talleres de tesis, facilitar acceso a bibliografía, cursos de econometría avanzada y ciclos regulares de seminarios y conferencias son cosas que se pueden hacer con un poco de voluntad y que serian de suma utilidad en esa dirección. Con un poco de esfuerzo deberíamos converger en un futuro no muy lejano a una situación en donde los egresados sanmarquinos que se dediquen a la investigación sean cada vez menos la excepción a la regla. Muchachos como los que vi en el curso de tesis merecen una oportunidad como esa.

4 comentarios:

Carlos Rojas dijo...

No es sólo en San Marcos. Estudio en la Universidad Agraria La Molina, la carrera de Economía también, más enfocado en Economía de Recursos Naturales y Medio Ambiente, y la verdad que la investigación es poca y si la hay el padrinazgo reluce.
Hay gente que estamos interesados en analizar, investigar y publicar, pero la manera como uno logra eso honestamente parece que en nuestro país no existe. Especialmente si eres de U. Nacional.
Propongo que toda la gente economista que estudia o estudió y enseña afuera, y en universidades de prestigio, como tú, Silvio Rendón, Paul Castillo, etc, etc construyan algo como la Sociedad de Economía Peruana, o la Asociación Peruana de Economía -el nombre no importa- asi darían realce a la labor investigadora en el país, más oportunidades a los recién titulados y prestigio para ustedes mismos. ¿qué opinas?

Carlos Rojas Quiroz
20060207@lamolina.edu.pe

Stanislao Maldonado dijo...

Hola Carlos:

Por suerte, hay gente que a pesar de las limitaciones se ha ido abriendo paso en este mundo. Tengo algunos amigos de tu universidad a los que conoci en Washington, DC. No estaria mal que tu universidad haga un esfuerzo por conectarse con ellos.

Sobre la sociedad de economia peruana, me parece que se intento algo en el pasado pero no funciono. Seria interesante estudiar ese proceso y luego tratar de impulsar una iniciativa de esa naturaleza.

Saludos,

S

Jorge Pareja dijo...

Felicitaciones Stanislao,
Es muy importante volcar las experiencias propias en los nuevos estudiantes peruanos.
Si es posible hacer investigacion en el Perú, como en cualquier otra region del mundo, es mas costosa que en EE.UU o en Europa, a modo de ejemplo; por la dificultad de obtener buenas bases de datos y por la logistica de movilizarse a las zonas donde se desea invesigar los fenómenos economicos, por ejemplo el Dr. Gonzales de Olarte vivió 4 años en Anta, Cusco, para derivar sus curvas de demanda del campesinado en la zona andina y de alli deducir modelos para al agro.
La investigación pura es muy dificultosa, en parte porque el instrumental matematico ha avanzado mucho y si bien se cuenta con las herramientas informaticas, la experiencia en nuevos temas de las ciencias relacionadas con la economía, a veces son ajenas a los investigadores locales. Algunas universidades como La Catolica de Lima y la Universidad de Ingenieria, estan tratando de cubrir los vacios, esta ultima ha creado Una maestria en Economia matematica y a traves de un instituto (IMCA) desarrolla por ejemplo cursos sobre modelistica en economia, pero son pocos los que acceden a estos, debido a la relativa poca informacion, a pesar de ser muchos de ellos gratuitos.
Saludos

Jorge Pareja

Anónimo dijo...

No solo en economia sino en todas las areas es asi. E imaginate si asi es en San Marcos, es mucho peor en las universidades "de provincias".
Me alegra que tengas una actitud propositiva y positiva pues muchos que salen afuera solo se quejan y no ofrecen nada. No se como se podria hacer para presionar al gobierno que invierta mas en educacion es indispensable para nuestro pais y sobretodo que sea de calidad en todos lados no solo en la capital.